El plan de los 14 invernaderos que desafía al frío extremo en Río Negro
¿Cómo hacen en plena meseta patagónica para tener verduras frescas todo el año? La red de invernaderos Kilómetro 0 ya suma 14 unidades y cambió la vida de comunidades aisladas. Enterate cómo lo lograron.
En plena meseta patagónica, donde las heladas y la nieve solían marcar el ritmo de la producción, una red de invernaderos logró lo que parecía imposible: verduras frescas durante todo el año. El programa Kilómetro 0 ya tiene 14 estructuras distribuidas de costa a cordillera y transformó la alimentación en comunidades aisladas.
La iniciativa, impulsada por el gobierno provincial, no solo busca llenar las heladeras de los rionegrinos, sino también reducir la dependencia de camiones que recorren cientos de kilómetros para abastecer de hortalizas a los pueblos más alejados.
¿Dónde están los invernaderos?
La red se extiende desde la Costa Atlántica hasta la Región Sur, con unidades en San Antonio Oeste, Sierra Grande, Guardia Mitre, Río Colorado, Choele Choel, Luis Beltrán (dos), Valcheta, Maquinchao, Pilcaniyeu, Comallo (dos), Trailacahue, Río Chico y Corralito.
Cada invernadero fue diseñado según las condiciones de su zona, pero comparten un objetivo común: producir alimentos cerca de donde vive la gente, acortando distancias entre el campo y la mesa.
El caso Trailacahue: producir a 1.000 metros de altura
Uno de los ejemplos más impactantes es Trailacahue, un paraje ubicado a unos 1.000 metros sobre el nivel del mar. Allí, el invernadero administrado por Susana Curilén y Juan Cui Cui demostró que es posible cultivar hortalizas incluso en pleno invierno.
Las bajas temperaturas, las heladas y las nevadas ya no son un obstáculo. La producción abastece no solo a la comunidad local, sino también a parajes vecinos que durante años dependieron de productos traídos desde muy lejos.
"Los invernaderos fueron diseñados para responder a la variabilidad climática de Río Negro, incorporando estructuras capaces de soportar temperaturas extremas y nevadas copiosas, junto con sistemas de riego que optimizan el uso del agua", explicó el Secretario de Agricultura, Lucio Reinoso.
Más que verduras: capacitación y valor agregado
El programa no se limita a producir. En varios establecimientos, las hortalizas se transforman en conservas, salsas y otros productos elaborados, lo que amplía las posibilidades de comercialización y aprovecha mejor cada cosecha.
En Pilca Viejo, por ejemplo, se sumó un nuevo invernadero que funciona de manera conjunta entre la Fundación Cruzada Patagónica y la escuela rural local. Estudiantes, familias y docentes participan de todo el proceso: desde la siembra hasta la elaboración de alimentos con valor agregado.
Ese espacio combina producción, aprendizaje y trabajo comunitario, generando herramientas que pueden proyectarse hacia el desarrollo local.
Un modelo que se adapta a cada realidad
Cada invernadero responde a una necesidad distinta. En algunos casos abastece mercados locales; en otros, garantiza el acceso a alimentos frescos en pequeñas comunidades alejadas de los grandes centros urbanos.
En todos los casos, la producción local reduce costos logísticos, mejora la disponibilidad de alimentos saludables y genera actividad económica en el propio territorio.
En una provincia con una geografía tan diversa, Kilómetro 0 demuestra que es posible producir alimentos de calidad incluso donde antes parecía impensado. La red acerca tecnología, conocimiento y oportunidades a cada región, y convierte al invierno en un desafío superable.