El plan de los scouts para el 5 de septiembre que llenó una plaza de Paraná
Una tarde de sábado en Paraná, cientos de chicos dejaron los celulares de lado y se encontraron en la Plaza 1º de Mayo. Pero la celebración no terminó ahí: lo que pasó después, en la Catedral...
Cerca de 200 niños y jóvenes coparon la Plaza 1º de Mayo de Paraná para celebrar el Día del Scout Argentino y la Buena Acción, con juegos, actividades al aire libre y una misa en la Catedral como cierre de la jornada.
La convocatoria, que se realizó este sábado, reunió a grupos de distintos puntos de la ciudad y también de San Benito. Paula Malatesta, referente del movimiento, explicó a Elonce que la fecha se conmemora todos los 5 de septiembre y que la propuesta estuvo destinada a los grupos de la zona que pertenecen a la Arquidiócesis.
Según estimó la referente, participaron “unos 150 o 200 chicos” y estuvieron representados casi todos los grupos. La jornada, que comenzó por la tarde, tenía previsto finalizar a las 17 con una misa en la Catedral y el posterior arriado de la bandera en la Plaza 1º de Mayo.
El juego y la naturaleza como herramientas educativas
Durante el encuentro, los participantes realizaron diferentes propuestas recreativas. “Nosotros trabajamos más que nada a través del juego y de la vida en la naturaleza”, explicó Malatesta, y destacó que el escultismo constituye una modalidad de educación no formal.
El objetivo, señaló, es que los chicos puedan aprender valores mientras comparten experiencias. “Buscamos aprender a ser mejores personas, mejores ciudadanos y comprometernos con nuestra fe”, sostuvo, y remarcó que las actividades permiten que los niños “se diviertan, jueguen y hagan amigos”.
Los referentes también resaltaron la importancia de la dimensión religiosa para los grupos scouts católicos: la fe, el contacto con la naturaleza, el encuentro y la fraternidad forman parte de los principios que orientan sus actividades.
Una propuesta para niños y jóvenes
El movimiento cuenta con distintas etapas según las edades de sus integrantes, desde la Manada hasta las ramas destinadas a adolescentes y jóvenes. Una vez finalizada esa etapa, quienes deseen continuar pueden incorporarse a equipos que trabajan acompañando a las nuevas generaciones.
Los organizadores destacaron especialmente la posibilidad de generar espacios de encuentro fuera de las pantallas y promover actividades al aire libre, el compañerismo y el contacto con otras personas.
“Es una hermosa forma para los niños y los jóvenes de buscarle un sentido profundo a la vida”, resumió Malatesta, al invitar a las familias interesadas a acercarse al movimiento scout.