El plan de Milei con Starlink para 6.000 escuelas y el antecedente que La Pampa ya resolvió
¿Cuánto le cuesta al Estado garantizar internet en las escuelas? La Pampa lo resolvió con un esquema propio tras el recorte nacional, pero el plan de Milei con Starlink multiplica por cuatro esa cifra. ¿Por qué la provincia logró lo que Nación ahora promete a un costo tan distinto?
Mientras el Gobierno nacional negocia con la empresa de Elon Musk para conectar 6.000 escuelas rurales, en La Pampa hay una experiencia concreta que contrasta con ese esquema. Cuando la Nación cortó el financiamiento en 2024, la provincia no dejó a ninguna escuela sin internet. Y el costo de esa solución fue menos de la cuarta parte de lo que ahora se proyecta a nivel nacional.
El recorte que obligó a reaccionar
La decisión nacional de suspender los fondos para conectividad escolar dejó a 3.170 escuelas de todo el país sin servicio. En La Pampa, unas 250 instituciones educativas quedaron alcanzadas por la medida. El gobierno provincial, a través de la empresa estatal Empatel Sapem, salió a cubrir ese vacío con recursos propios.
Según explicaron desde Empatel, la provincia articuló con cooperativas y empresas locales para sostener las conexiones. El resultado fue contundente: pese al retiro del financiamiento nacional, no hubo un solo día sin acceso a internet en las escuelas pampeanas.
La diferencia de costos
El esfuerzo provincial tiene un costo promedio de 40 dólares por establecimiento, de acuerdo con lo informado por Empatel. Y la empresa estatal asegura que ese monto todavía podría reducirse con una mejor optimización del esquema.
Ese número choca con el que aparece asociado al acuerdo nacional con Starlink. Según la información difundida sobre el convenio, el servicio costaría alrededor de 166 dólares mensuales por escuela. Es decir, más de cuatro veces lo que paga La Pampa.
El plan del Gobierno de Javier Milei contempla que, tras un período inicial de dos años, sean las provincias y municipios adherentes los que afronten el costo del servicio satelital.
Una estrategia distinta
La experiencia pampeana muestra que no hace falta apostar todo a una única tecnología. Empatel diseñó un esquema en el que participaron cooperativas y empresas locales, aprovechando las alternativas disponibles en cada territorio. La tecnología satelital quedó reservada solo para aquellos casos donde las condiciones geográficas hacían inviable otra opción.
En algunas escuelas rurales de La Pampa se usaron antenas Starlink, pero de forma excepcional. No fue la base de la estrategia provincial.
En otras provincias como Córdoba, Chubut y Salta también se recurrió a antenas Starlink a través de revendedores. Aunque no se conocen cifras oficiales de esos contratos, desde el sector comercial se estima que una antena para uso público-corporativo cuesta unos 100 dólares.
El debate de fondo
La discusión que abre el acuerdo con Starlink va más allá de las ventajas técnicas de los satélites de órbita baja. El punto central es cómo el Estado garantiza la conectividad en lugares donde el mercado no encuentra incentivos para invertir.
Cuando la Nación se retiró, La Pampa decidió hacerse cargo con una respuesta propia. Y lo hizo sin que el cambio de esquema provocara cortes en las escuelas, con un costo promedio muy inferior al que ahora se proyecta para el plan nacional.
No se trata de discutir si Starlink puede ser útil. De hecho, en La Pampa se usó donde era la alternativa más conveniente. La cuestión es si la tecnología satelital debe ser la solución general o una herramienta complementaria dentro de una política pública de conectividad.
La experiencia de estos dos años ofrece una respuesta: las aproximadamente 250 instituciones alcanzadas por el recorte no dejaron de tener internet ni un solo día. Mientras la Nación vuelve a discutir cómo conectar las escuelas rurales, La Pampa ya atravesó esa discusión con infraestructura propia, prestadores locales y una inversión que, según Empatel, cuesta mucho menos que el nuevo esquema nacional.