El plan de Milei para los jubilados que ya se siente en el bolsillo: haberes y remedios en la mira
Derogaron la fórmula, congelaron el bono y los remedios se comen el sueldo. ¿Hasta cuándo aguantarán los jubilados? Los detalles del plan que nadie cuenta.
Los jubilados viven uno de los momentos más duros de los últimos años, y el gobierno de Javier Milei tiene la receta. En El Pase de la Tarde (El Destape 1070) destaparon el plan que ya está en marcha: derogaron la vieja fórmula de movilidad, la ataron a la inflación y congelaron el bono de la mínima. El resultado, según la periodista Carla Pelliza, es una licuadora de ingresos.
“Están pulverizando los ingresos y el poder adquisitivo de los jubilados”, advirtió Pelliza durante el programa. Y no es solo un diagnóstico: los números lo confirman.
¿Qué pasó con la fórmula jubilatoria?
El Ejecutivo eliminó la fórmula anterior de movilidad y la reemplazó por una actualización atada a la inflación. Además, mantuvo congelado el bono que reciben quienes cobran la mínima. Esto, sumado al fin de las moratorias previsionales, complica el acceso a la jubilación para quienes no completaron los aportes.
Los testimonios son el termómetro de la crisis. “Gasto cualquier cantidad de plata en medicamentos”, contó un jubilado. Otro confesó: “No llego a fin de mes; me ayuda mi hijo y me da vergüenza”.
Marcha al Congreso: la respuesta social
La CGT, las dos CTA, ATE, la UTEP y otras organizaciones sociales convocaron a una nueva marcha de jubilados frente al Congreso. El reclamo es claro: haberes dignos, medicamentos y una respuesta urgente. “La seguridad social no es un privilegio, sino una conquista del pueblo trabajador”, sostuvo la convocatoria sindical.
El programa también denunció que durante 2025 se destinaron más de $2.000 millones a operativos de seguridad contra las protestas de los miércoles. Según Pelliza, cada despliegue costó cerca de $50 millones. “Para esto sí hay plata”, cuestionó la periodista.
Mientras el Gobierno defiende el ajuste y asegura que no habrá emisión para atender cada reclamo, los jubilados vuelven a la calle. Sus ingresos ya no alcanzan para comida, servicios y medicamentos.