El plan de Neuquén para que la minería alimente a Vaca Muerta
Vaca Muerta necesita arena para sus pozos y Neuquén quiere producirla: se proyectan 8 millones de toneladas para 2027. ¿Alcanzará la capacidad local o seguirá dependiendo de otras provincias?
La expansión de Vaca Muerta no solo impulsa el petróleo y el gas: también abre una puerta para la minería neuquina. Según la Corporación Minera del Neuquén (Cormine), la industria podría necesitar alrededor de 8 millones de toneladas de arena para 2027, un insumo clave en la fractura hidráulica.
Hoy, parte de esa arena llega desde otras provincias, como Entre Ríos, Chaco y Chubut. Pero la calidad de las arenas locales ya despertó el interés de las empresas que operan en la formación. De hecho, algunas compañías ya usan exclusivamente material extraído dentro de la provincia.
El problema es que la demanda proyectada podría superar la capacidad actual de producción, lo que obligaría a seguir importando arena de otras regiones. Para ordenar el sector, el Gobierno provincial avanza con una planificación que busca aprovechar al máximo los recursos propios.
Una mesa para coordinar el sector
En ese marco, se está trabajando en la creación de la llamada “mesa de arenas”, con participación de distintas jurisdicciones. El objetivo es coordinar criterios y analizar cuánto material necesitará la actividad en los próximos años.
Las zonas que concentran los principales estudios son Zapala, Cutral Co, Rincón de los Sauces, Senillosa y Añelo, todas con potencial para abastecer a Vaca Muerta.
El impulso a la minería es parte de una política promovida por el gobernador Rolando Figueroa. Desde la administración provincial consideran que el crecimiento de la actividad energética puede ser una plataforma para desarrollar otros sectores productivos y atraer nuevas inversiones.
Andacollo vuelve a escena
Uno de los proyectos que recupera protagonismo es el de Andacollo, donde la Provincia prepara una licitación para explotar oro y plata. La idea es convocar a compañías con capacidad técnica y financiera, que además cumplan con los requisitos ambientales establecidos.
De esta manera, el avance de Vaca Muerta empieza a generar una cadena de oportunidades para otros sectores de la economía neuquina. La mayor actividad petrolera demanda más insumos, equipos y servicios, mientras que la minería busca posicionarse como otro motor productivo de la provincia.