El plan de Neuquén para que las petroleras paguen las rutas que destruyen
YPF y las operadoras de Vaca Muerta pusieron 154,5 millones de dólares para arreglar las rutas que rompen. Pero no lo hicieron de onda: qué pidió Neuquén a cambio y cómo se devuelve esa plata.
El ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig, presentó ante el BID el modelo neuquino que hace que las operadoras de Vaca Muerta financien la pavimentación y reparación de las rutas que su propio tránsito pesado deteriora.
La exposición se dio en las jornadas Diálogo Regional de Políticas de la División de Gestión Fiscal, organizadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que reunieron a autoridades económicas y fiscales de América Latina y el Caribe para debatir eficiencia tributaria, gasto público y descentralización.
El esquema, impulsado por el gobernador Rolando Figueroa, busca sostener las cuentas provinciales con participación empresarial en obra pública. La premisa es simple: las empresas que más usan las rutas son las que más las rompen, y por eso asumieron un compromiso activo con su conservación, reparación y ampliación.
Los números del acuerdo
El Gobierno neuquino y las principales operadoras de Vaca Muerta, lideradas por YPF S.A., acordaron un fideicomiso para prefinanciar obras viales por 154,5 millones de dólares. La Provincia devolverá esos fondos imputándolos a futuras regalías, cánones extraordinarios de producción y/o peajes por el uso de la infraestructura.
El plan vial apunta a acompañar el crecimiento hidrocarburífero, reparar caminos deteriorados por el tránsito pesado y sumar 1.000 kilómetros nuevos que mejoren la competitividad logística y las economías locales.
Las obras priorizadas incluyen la pavimentación de la Ruta Provincial 8, la reparación y repavimentación de la Ruta Provincial 51 y trabajos complementarios en las rutas provinciales 6 y 7.
La experiencia neuquina consolidó dos familias de instrumentos para vincular la actividad petrolera con la infraestructura pública. Por un lado, obras o pagos como parte del valor económico que la Provincia obtiene por concesiones y proyectos estratégicos, sin recupero posterior de las empresas. Por otro, anticipos de recursos privados para ejecutar obras prioritarias, con mecanismos de recupero sujetos a plazos, límites y fuentes determinadas.
El proyecto de GNL y la Ley 3566
En julio de este año, la Legislatura provincial promulgó la Ley 3566, que acompaña el desarrollo del proyecto de licuefacción de gas impulsado junto a YPF. La norma busca agregar valor a la producción, diversificar los mercados de exportación y generar empleo e inversiones en infraestructura, consolidando a Neuquén como principal polo energético del país.
Como parte del acuerdo, YPF asumió un compromiso de inversión en infraestructura por 175 millones de dólares, que podrá ejecutarse mediante obras o aportes económicos para proyectos definidos con el Gobierno provincial.
El régimen especial de incentivos alcanza a las actividades en las concesiones no convencionales Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte, Las Tacanas I y Las Tacanas II, condicionado a la efectiva vigencia y cumplimiento del RIGI.
En la apertura de la jornada estuvieron presentes Viviana Alva Hart, representante del Grupo BID en Argentina; Carlos Guberman, secretario de Hacienda de la Nación; Miguel Braun, director Ejecutivo por Argentina y Haití del BID; y Emilio Pineda, gerente de Instituciones para el Desarrollo del BID.