El plan de Pullaro contra las mutuales que esconden un negocio millonario: qué hay detrás de los créditos a empleados públicos
¿Qué esconden los descuentos de hasta el 50% en los sueldos de empleados públicos de Santa Fe? La investigación del gobierno destapó una trama de mutuales y bancos con prácticas opacas que ahora derivó en una fuerte pelea política y judicial.
El gobierno de Santa Fe detectó una trama de mutuales y bancos regionales que descontaban hasta el 50% del salario de empleados públicos a través de los llamados “códigos de descuento”. La investigación destapó prácticas opacas, dobles registraciones y una pelea que ya escaló a la Justicia.
Todo comenzó en febrero, cuando el gobernador Maximiliano Pullaro observó en pleno conflicto policial que los jóvenes oficiales mostraban recibos con sueldos de bolsillo de entre 600 y 800 mil pesos. La cifra no coincidía con lo que la provincia depositaba. La causa: las mutuales se quedaban con la mitad del salario antes de que llegara al bolsillo del agente, mediante los famosos códigos de descuento.
El problema no era solo policial. Las auditorías revelaron que 35.000 empleados públicos y jubilados provinciales tenían comprometida una porción sustancial de sus ingresos. Y el gobierno no estaba dispuesto a seguir cargando con la bronca social mientras las mutuales hacían su negocio.
Qué cambió con las nuevas reglas
El Ministerio de Economía, conducido por Pablo Olivares, bajó del 50% al 25% el tope que las mutuales pueden descontar por código. La medida busca que el empleado reciba un sueldo de bolsillo mayor. Pero las mutuales protestan: dicen que con ese límite desaparece el crédito mutualista, ya que la mayoría de los estatales ya supera ese porcentaje.
“Presten por afuera y cobren por su cuenta”, responden en Economía. El empleado puede endeudarse más allá del 25% fuera del sistema de descuento, pero entonces la mutual pierde la garantía de cobro. Y ahí aparece la pregunta incómoda: ¿por qué nadie se quiere ir? ¿Por qué algunos compran códigos con triangulaciones opacas?
La respuesta es simple: los códigos garantizan el cobro y le ahorran a la mutual todo el gasto de cobranza. Un negocio cómodo, con tasas que el año pasado treparon entre 120% y 180% de CFT, mientras la inflación fue del 31%. El “dibujo” se hace con cargos administrativos, cuotas sociales y gastos de gestión.
El plan de refinanciación y las resistencias
Para aliviar a los endeudados, la provincia lanzó una línea de crédito a través del Banco de Santa Fe que unifica deudas y las reemplaza por una sola cuota con tasa bonificada (cerca del 60% anual). Pero la implementación va lenta: apenas unas mil operaciones en dos meses. El gobierno presiona para que las mutuales refinancien al menos el 50% de sus carteras.
Unas 10 de las 45 mutuales que adhirieron al plan se resisten. Algunas ya fueron a la Justicia con amparos. Pero en Economía se muestran firmes: si no se alinean, se acaban los códigos de descuento. Chubut ya los eliminó; Córdoba, hace una década.
El rol de los bancos y las prácticas vidriosas
En el reempadronamiento apareció una práctica que, sin ser ilegal, es al menos opaca: bancos como Voii, Del Sol, Más Ventas, Coinag y el propio Banco Municipal de Rosario usan a las mutuales como pantalla para colocar créditos. El afiliado pide un préstamo, autoriza abrir una caja de ahorro en el banco, y el dinero llega a través de la mutual. El banco coloca tarjetas, seguros y otros productos, y tiene el cobro garantizado porque la provincia descuenta del sueldo y gira el dinero a la mutual, que se lo transfiere al banco.
¿Qué gana el banco? Presta escondido, a tasas más altas y sin riesgo de cobranza. Además, sospechan en Economía, zafa de Ingresos Brutos, porque al declararse como préstamo mutualista no paga ese impuesto. Y esa rebaja no se traslada al afiliado.
¿Doble registración y lavado?
Lo que más preocupa al gobierno es la posible doble registración. Al cruzar datos con la central de deudores del Banco Central, detectaron que una misma deuda puede figurar como préstamo mutualista y como deuda bancaria al mismo tiempo. “¿Hay doble registración?”, se preguntan en la Casa Gris. Y aunque no lo dicen en voz alta, sobrevuela el temor a maniobras de lavado de dinero.
La relación entre bancos y mutuales tiene historia. En la gestión de Pablo Javkin, el Banco Municipal intentó alejarse de estas entidades, pero los “vasos comunicantes” persisten, especialmente con el calor sindical.
El peso pesado del mutualismo: Walter Grenón
La resistencia tiene un nombre propio: Walter Grenón, “dueño” de la Red Mutual, la entidad más comprometida con los no alineados. Con un prontuario polémico —investigado por el vaciamiento de El Diario de Paraná—, Grenón aparece como el jugador más pesado del sector. El banco Voii, del que fue presidente hasta este año (lo transfirió a Cocos Capital), es el más activo en las prácticas detectadas.
Y mientras tanto, los hermanos Whpei, caídos en desgracia, parecen tener movimientos: Guillermo habría mudado su actividad a Buenos Aires y analiza reabrir su fundación con otro nombre. Gente que nada en aguas muy profundas, como dicen en la Casa Gris.