El plan de Río Negro para que la producción no se vaya en crudo: hasta $500 millones por equipo
El Gobierno de Río Negro abrió una línea de financiamiento que le pega de lleno al bolsillo de los productores que quieren dejar de vender en crudo. Hay un tope por equipo y un plazo que muchos venían pidiendo: los detalles que definen si el proyecto entra o queda afuera.
El Gobierno de Río Negro y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) pusieron en marcha una operatoria especial de financiamiento pensada para proyectos que hasta ahora quedaban afuera de las líneas habituales. El monto llega a $500 millones por equipo y apunta a transformar, acondicionar y procesar la producción primaria dentro de la provincia.
La propuesta busca financiar la incorporación de maquinaria y equipamiento en distintas etapas de las cadenas productivas: desde la cosecha y el acondicionamiento hasta la clasificación, el procesamiento y la elaboración de productos con mayor valor comercial.
Qué dicen el gobernador y el ministro
El gobernador Alberto Weretilneck explicó el sentido de la medida: “Río Negro tiene una enorme capacidad productiva y queremos que cada vez más lo que se produce acá también se transforme acá. Eso significa más trabajo, más actividad económica y mejores oportunidades para nuestras empresas y productores. Con esta nueva línea estamos dando respuesta a inversiones que necesitan otro nivel de financiamiento”.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, planteó el desafío de fondo: “El desafío no es solamente producir más, sino lograr que una mayor parte de esa producción se transforme en Río Negro. Tenemos una matriz productiva muy diversificada, pero muchas veces las inversiones necesarias para agregar valor superan los montos de las líneas tradicionales. Con este PAR extraordinario buscamos que esos proyectos puedan concretarse y que el crecimiento productivo también se traduzca en más actividad económica y empleo local”.
Quiénes pueden acceder y cómo se paga
La línea está destinada a personas humanas y jurídicas radicadas en Río Negro que acrediten su condición de productores, cuenten con antecedentes favorables en el sistema financiero y presenten proyectos de inversión vinculados con las actividades productivas contempladas en el programa.
El financiamiento se otorga mediante leasing del CFI, con opción de compra, plazos de hasta 60 meses y un monto máximo de $500 millones por equipo. Las cuotas empiezan a pagarse una vez entregada la maquinaria, y cada solicitud queda sujeta a una evaluación técnica, económica y financiera.
Banacloy cerró con una definición sobre el objetivo: “Esta línea extraordinaria permitirá dar respuesta a inversiones que, por su escala, exceden el financiamiento habitual, con especial atención a proyectos que generen mayor productividad, reduzcan costos y permitan que una parte creciente del valor económico de la producción permanezca en Río Negro”.
No confundir: qué es el PAR Maquinarias
Esta operatoria extraordinaria debe distinguirse del PAR Maquinarias, cuya ampliación se anunció hace poco para financiar la compra de maquinaria productiva con un tope de hasta $300 millones más IVA por productor. Las dos herramientas se articulan con el CFI, pero tienen alcances y montos distintos: la línea de $500 millones está orientada a equipos e inversiones de mayor escala vinculados con el agregado de valor y el procesamiento, mientras que el PAR Maquinarias amplía el acceso a equipamiento para distintos sectores productivos.
El secretario de Fruticultura de Río Negro, Facundo Fernández, contó que el PAR Maquinarias recibió un incremento del monto disponible para la compra de equipos. La actualización responde a la necesidad de contemplar maquinarias cuyo valor había superado los límites anteriores.
“Lo que buscamos con esto es incorporar maquinarias que tienen que ver con el desarrollo que estamos teniendo”, sostuvo Fernández. Mencionó la incorporación de equipos para la agricultura, entre ellos enfardadoras y máquinas de mayor tamaño, además de otras alternativas que mejoran la eficiencia productiva.
El PAR Maquinarias alcanza a los distintos sectores productivos de Río Negro. Fernández confirmó que la convocatoria comprende “todo lo que sea fruticultura, agricultura y ganadería”.
La demanda cambió: del 80% frutícola al 50 y 50
La ampliación también responde a los cambios en la estructura productiva provincial. Según describió Fernández, durante años la demanda estuvo concentrada en la fruticultura, pero el crecimiento de otras actividades modificó ese escenario. “Antes era, no sé, te diría 80% fruticultura y el resto agricultura. Ahora estamos en 50 y 50 más o menos”, indicó al comparar la composición de las solicitudes que recibe el área.
Para el secretario, ese cambio está relacionado con el desarrollo de determinadas zonas de la provincia y con la necesidad de incorporar equipos adecuados a las nuevas escalas de producción. En ese contexto, explicó que la maquinaria agrícola puede representar una inversión considerablemente mayor que la utilizada en la actividad frutícola.
“Un tractor agrícola de más de 100 caballos vale más que uno frutícola”, señaló. La diferencia en potencia y características de los equipos ayuda a explicar por qué la ampliación de los montos resulta importante para productores que necesitan mecanizar tareas agrícolas.
Cómo funciona el leasing
La operatoria del PAR se instrumenta mediante leasing, una modalidad de alquiler con opción de compra. El financiamiento permite adquirir maquinaria sin exigir necesariamente una garantía inmobiliaria, ya que el propio equipo constituye la garantía prendaria de la operación.
Fernández explicó que el mecanismo contempla una evaluación de la situación productiva y financiera de cada solicitante. La autoridad de aplicación verifica la vinculación del emprendimiento con el desarrollo provincial, mientras que la instancia financiera analiza la documentación y la capacidad de pago.
También remarcó que la maquinaria debe reunir las condiciones necesarias para ser identificada y constituir una garantía prendaria. En ese sentido, explicó que debe ser un bien rastreable y contar con su correspondiente número de serie.
Otra característica de la herramienta es que el productor puede elegir al proveedor, siempre que esté habilitado dentro de la nómina correspondiente. La maquinaria puede ser nacional o importada, según indicó Fernández, siempre que se cumplan los requisitos de comercialización y facturación en el país.
Una línea para inversiones de mayor envergadura
Por separado, el Gobierno provincial y el CFI anunciaron una operatoria extraordinaria del Programa de Apoyo Regional destinada a inversiones de mayor escala. En este caso, el financiamiento puede alcanzar los $500 millones por equipo y apunta especialmente a proyectos que permitan acondicionar, clasificar, procesar o transformar la producción primaria.
La línea está dirigida a personas humanas y jurídicas radicadas en Río Negro que acrediten su condición de productores, presenten proyectos vinculados con las actividades contempladas y cuenten con antecedentes financieros favorables.
El esquema prevé leasing con opción de compra, plazos de hasta 60 meses y el inicio del pago de las cuotas una vez entregada la maquinaria. Cada solicitud está sujeta a una evaluación técnica, económica y financiera.
A diferencia del PAR Maquinarias, cuyo objetivo es facilitar la incorporación de equipos para las actividades productivas, esta operatoria busca acompañar inversiones que requieren un volumen de capital superior y que pueden ampliar la capacidad de transformación de las materias primas dentro de la provincia.