El plan de Ziliotto con $13.000 millones que asegura los remedios en La Pampa
¿Cómo hará La Pampa para sostener la salud pública en plena crisis? La respuesta está en una millonaria inversión que asegura remedios y equipamiento.
El gobernador Sergio Ziliotto puso en marcha una inversión millonaria para que ningún pampeano se quede sin su medicación. Son $13.000 millones destinados a garantizar el abastecimiento de la Red Provincial de Salud durante los próximos seis meses, en un contexto donde el sistema público se volvió el refugio de cada vez más familias.
La decisión ya está tomada: se autorizaron los procesos licitatorios para la compra de medicamentos esenciales. La medida busca sostener la excelencia del sistema sanitario público, gratuito y accesible, que el gobierno provincial considera una de sus políticas centrales.
¿Por qué esta inversión es clave ahora?
El aumento de la demanda no es casualidad. La crisis económica nacional, la pérdida de empleo y el recorte de programas y coberturas por parte del Estado nacional empujaron a más pampeanos a depender exclusivamente del sistema público de salud. En ese escenario, asegurar la provisión de remedios se volvió una prioridad.
No se trata solo de stock: la inversión garantiza la continuidad de tratamientos indispensables para pacientes con patologías del aparato circulatorio, respiratorio, infectología, oftalmología, endocrinología, oncología y enfermedades del sistema nervioso central y periférico, entre otras especialidades.
Más fondos para los hospitales
Esta compra de medicamentos se suma a otras inversiones recientes. La semana pasada, el gobierno anunció adquisiciones por más de $1.500 millones para incorporar equipamiento médico, mobiliario, herramientas y servicios de mantenimiento en hospitales y establecimientos asistenciales de General Pico, Santa Isabel, Intendente Alvear y otras localidades.
Con estas decisiones, La Pampa consolida un plan integral de fortalecimiento del sistema sanitario, reafirmando que el derecho a la salud es una política de Estado que no se negocia.