El plan del Comando Sur para quedarse con el agua que necesita la IA en la Patagonia
¿Sabías que el Comando Sur de EE.UU. firmó un acuerdo para supervisar las presas argentinas? Un informe revela un triángulo de tierras y agua en Neuquén que podría ser clave para la IA. Entrá y enterate de todos los detalles.
Mientras el Gobierno intenta avanzar con la extranjerización de tierras rurales, un informe del Observatorio de la Tierra destapa un triángulo de capitales estadounidenses en Neuquén, estratégicamente ubicado alrededor de los recursos hídricos que podrían alimentar los futuros data centers de Inteligencia Artificial. El Memorándum firmado entre el Comando Sur y el ORSEP enciende todas las alarmas.
La avanzada territorial de Estados Unidos en la Patagonia no es casualidad. Según el sexto informe del Observatorio de la Tierra, en Neuquén se consolidó un triángulo de propiedades de ciudadanos y empresas estadounidenses que rodea las principales fuentes de agua de la provincia, justo donde podrían instalarse los centros de datos para IA. Todo esto ocurre mientras el Gobierno avanza con la entrega de las centrales hidroeléctricas del Comahue a grupos amigos, como la familia Neuss.
El triángulo yanqui en Neuquén
Los capitales de los Estados Unidos controlan cerca de 214.600 hectáreas en Neuquén, lo que representa el 42,6% de todo el territorio extranjerizado de la provincia. La concentración no es aleatoria: se ubica en los departamentos cordilleranos de mayor valor hídrico, como Lácar (144.313 ha), Collón Curá (37.412 ha), Ñorquín (15.476 ha), Los Lagos (11.465 ha) y Huiliches (5.978 ha).
En Lácar, el 30% de las tierras está bajo bandera estadounidense. Y en Collón Curá, las compras se concentran sobre la arteria central de la cuenca, que alimenta al río Limay y luego al río Negro, desembocando en el Atlántico.
El Observatorio de la Tierra identificó a los dueños del triángulo: la familia Sharp al norte (Four Seasons), Ted Turner, fundador de CNN, al noreste, y Herman Lay, fundador de Lay's, al sur. El círculo se cierra río abajo, en el embalse de Alicurá, donde aparecen propiedades de la Compañía de Tierras Sud Argentino S.A.U., la sociedad del grupo Benetton en Argentina.
La ex diputada Nancy Parrilli fue contundente: “Aquí se va por la tierra y también por el agua. En el departamento de Collón Curá, que tiene un río muy importante que alimenta al Limay, también tenemos la represa de Alicurá. Están haciendo un triángulo entre diferentes empresas para hacer un gran reservorio de tierras para instalar los centros de datos para la Inteligencia Artificial con el desplazamiento de población. Tenemos el agua y el clima que necesitan”.
El rol del Comando Sur y el Memorándum con ORSEP
La represa Alicurá, recientemente concesionada al Grupo Neuss, vinculado a Santiago Caputo y al ecosistema mileista, es una de las 32 presas que quedaron bajo la órbita del Comando Sur de los Estados Unidos desde el 7 de marzo de 2024, cuando se firmó el Memorándum de Entendimiento entre la USACE (Cuerpo de Ingenieros de la Armada) y el ORSEP (Organismo Regulador de Seguridad de Presas).
La generala Laura Richardson había anticipado el interés estratégico: “El 60% del litio del mundo está en Argentina, Bolivia, Chile; tenemos el 31% del agua dulce del mundo en esta región; con ese inventario, a Estados Unidos le queda mucho por hacer; esta región importa, por eso debemos empezar nuestro juego”.
El mismo día se ratificó otro acuerdo para la gobernanza de la Vía Navegable Troncal (VNT), que atraviesa Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia, coincidiendo con las reservas del Acuífero Guaraní, donde se encuentran represas binacionales como Itaipú, Yacyretá y Salto Grande.
El pedido de informes en el Parlamento del Mercosur
El parlamentario Gabriel Fucks, con el respaldo de Franco Metaza, Gustavo Arrieta, Cecilia Nicolini, Ricardo Branda y Raúl Bittel, presentó un proyecto para exigir al Gobierno argentino un informe integral sobre el Memorándum entre ORSEP y USACE. El proyecto, que se tratará la próxima semana, busca conocer los pormenores de un acuerdo que, según Fucks, podría afectar recursos hídricos compartidos y la soberanía regional.
Entre los puntos solicitados se encuentran: el expediente administrativo del Memorándum, los informes jurídicos y técnicos previos, la información compartida con USACE, el alcance de las cláusulas de confidencialidad, la participación del USACE en la redacción de normas sobre seguridad de presas, y las evaluaciones de impacto ambiental, estratégico y de seguridad sobre la infraestructura crítica.
Además, se pide que se informe si las actividades del Memorándum se relacionan con cuencas compartidas, el Acuífero Guaraní, la Hidrovía Paraguay-Paraná, represas binacionales o recursos estratégicos regionales. La preocupación central es que el Cuerpo de Ingenieros de la Armada de Estados Unidos redactó los pliegos de condiciones “llave en mano”, y el acuerdo con ORSEP fue consignado solo en inglés, con una copia en castellano recién obtenida el 15 de abril de 2024, más de un mes después de su firma.