El plan del Gobierno para que las provincias se hagan cargo de las rutas y la Ley de Lobby que quedó en el olvido
¿Sabés qué pasará con las rutas nacionales? El Gobierno prepara un traspaso masivo a las provincias mientras la Ley de Lobby se cae. Los detalles del plan que cambiará el mapa vial.
El Gobierno acelera las negociaciones con los gobernadores para transferir la gestión de rutas nacionales a las provincias mientras entierra la Ley de Lobby, que presentó en medio del escándalo de Manuel Adorni. En la Casa Rosada confiesan que el proyecto “no va a avanzar” y reconocen fallas en su redacción.
¿Cómo funcionará el nuevo esquema vial?
La idea es replicar el modelo aplicado con Santa Fe en la Ruta Nacional A012. Las provincias podrán financiar obras, realizar mantenimiento o concesionar los corredores a privados, sin que cambie la titularidad nacional. Cada acuerdo incluirá plazos, obligaciones y condiciones para cobrar peajes.
En Balcarce 50 trabajan con Vialidad Nacional para definir los convenios. “Queremos que grupos económicos se hagan cargo de las rutas mediante concesiones que administren los distritos”, señalan fuentes oficiales.
El antecedente de Santa Fe
El gobernador Maximiliano Pullaro firmó un convenio por 20 años para gestionar la A012, incluyendo obras y mantenimiento. La ruta sigue siendo nacional, pero la provincia asumió el control. Si se quiere cobrar peaje, hará falta un nuevo acuerdo según el Decreto 253/2026.
El oficialismo considera este caso como un ejemplo para destrabar obras que la Nación no puede financiar. La idea es que cada provincia priorice sus corredores según sus necesidades productivas y logísticas.
Obras y política: la agenda de Santilli
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibirá el 5 de agosto a los gobernadores de Catamarca y Santiago del Estero para analizar proyectos como el acueducto de Albigasta y plantas potabilizadoras. También se suman deudas previsionales y fondos provinciales a la negociación.
Santilli ya se reunió con Claudio Poggi, Sergio Ziliotto y Juan Pablo Valdés. La idea es usar estos acuerdos como moneda de cambio para conseguir apoyo en el Presupuesto 2027 y las reformas electorales, incluida la eliminación de las PASO, un objetivo clave de Karina Milei.
¿Qué pasó con la Ley de Lobby?
La iniciativa perdió respaldo político y técnico. “No cayó muy bien porque no se ajusta a los parámetros internacionales”, admiten en el oficialismo. Las críticas apuntan al alcance de las actividades reguladas, el registro y el régimen de sanciones.
La Casa Rosada no descarta regular la gestión de intereses en el futuro, pero por ahora queda fuera de la agenda legislativa. La prioridad son los acuerdos con las provincias y las reformas económicas y electorales.