El plan detrás de las nuevas celdas en Neuquén: cuánto se invierte y qué falta
Más de 8.100 millones de pesos para un nuevo pabellón de máxima seguridad en la U11: la provincia expande cárceles y comisarías, pero el plan incluye mucho más que cemento.
La provincia de Neuquén avanza en la ampliación de cárceles y comisarías para sostener una política de seguridad que, según el gobierno, logró bajar los delitos y aumentar los detenidos. La obra más importante es el nuevo pabellón de máxima seguridad en la Unidad de Detención N°11, con una inversión que supera los 8.100 millones de pesos.
El gobernador Rolando Figueroa impulsa una estrategia que parte de una premisa simple: cuando la Policía tiene recursos, equipamiento y respaldo, el delito retrocede. Desde que asumió en diciembre de 2023, el gobierno provincial decidió invertir en seguridad y, según los datos oficiales, los resultados ya se ven: más allanamientos, más detenidos, procedimientos contra el narcotráfico y aguantaderos derribados.
Más herramientas para la Policía
A esa estrategia se sumaron nuevas herramientas para las fuerzas de seguridad. La incorporación de pistolas Taser y Byrna, junto con la renovación y ampliación de la flota de patrulleros, permitió fortalecer la capacidad de respuesta policial y actuar con mayor eficacia en las calles. No se trata de comprar equipamiento por comprar: se trata de dotar a quienes combaten el delito de los elementos necesarios para hacerlo y hacerlo mejor.
La ampliación de la U11 y el plan integral
Pero una política de seguridad efectiva genera también una nueva necesidad: más celdas para que los delincuentes estén donde tienen que estar, tras las rejas. Por eso la ampliación de la Unidad de Detención N°11 de la ciudad de Neuquén no es una obra aislada. El nuevo pabellón de máxima seguridad forma parte de un plan integral que no solo contempla nuevas etapas en esa cárcel, sino también módulos de máxima y mediana seguridad en Zapala y Cutral Co.
La provincia también está avanzando en infraestructura para las comisarías, porque el sistema de seguridad necesita crecer de manera integral: más policías, mejores herramientas, más móviles, más lugares de detención y establecimientos adecuados para alojar a quienes son privados de su libertad. La ampliación de la U11, que sumará 2.738 metros cuadrados en esta etapa y otros 6.700 metros cuadrados destinados a mediana seguridad, permite empezar a saldar el enorme déficit penitenciario heredado.
El mensaje es claro: Neuquén no está dispuesta a naturalizar el delito ni a construir cárceles para llenar estadísticas; está construyendo capacidad para sostener una política que logró bajar los delitos y aumentar la cantidad de delincuentes detenidos. Las calles, dice el gobierno, son para los ciudadanos y no para los delincuentes.