El plan millonario de TGS para evitar que Vaca Muerta se quede sin espacio
Un proyecto clave para Vaca Muerta: TGS invertirá 3.000 millones de dólares para procesar el gas asociado. ¿Qué harán con el propano y el butano?
La expansión de Vaca Muerta tiene un nuevo desafío: el gas asociado. Sin la infraestructura adecuada, el crecimiento del shale oil podría frenarse, y para evitarlo, Transportadora de Gas del Sur (TGS) ya tiene un plan que incluye una inversión de 3.000 millones de dólares.
¿Qué propone TGS?
El CEO de TGS, Oscar Sardi, presentó la estrategia ante la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados. La planta de Tratayén, que hoy solo recupera gasolina natural, será ampliada para extraer también propano y butano.
El proyecto responde a un cambio en la Cuenca Neuquina: cada vez más pozos petroleros generan mayores volúmenes de gas asociado, que no puede inyectarse directamente a los gasoductos troncales por sus características técnicas.
¿Cómo se transportará el gas?
Un punto central es la construcción de un poliducto que unirá Tratayén con Bahía Blanca. Por allí se enviará una mezcla de propano, butano y gasolina natural hasta una planta de fraccionamiento en el polo petroquímico bonaerense.
Una vez separados, los productos se almacenarán y comercializarán, con el puerto de Bahía Blanca como principal puerta de salida hacia mercados internacionales.
¿Qué pasa con el etano?
El etano quedó fuera de los planes por ahora. Según Sardi, no hay demanda suficiente, ni local ni externa, que justifique la inversión específica para ese producto.
La inversión total ronda los 3.000 millones de dólares y se estima que permitirá exportar unos 1.200 millones de dólares por año en condiciones normales.
Pero el objetivo no es solo el negocio de los líquidos. La producción de petróleo depende de que el gas asociado pueda tratarse y evacuarse sin demoras. Si la infraestructura no acompaña, las operadoras podrían ver limitada su extracción de crudo.