El plan oculto de Santa Fe ante El Niño: 54 bombas, refugios con mascotas y un problema que nadie quiere tocar
El intendente Poletti confirmó que El Niño ya está entre nosotros y Santa Fe se prepara con un operativo que incluye 54 bombas, refugios para mascotas y una batalla contra la basura. ¿Qué pasa con los asentamientos en zonas de riesgo? Los detalles que nadie contó.
Mientras el pronóstico meteorológico enciende todas las alarmas, el intendente Juan Pablo Poletti reveló los detalles de un operativo que la ciudad viene armando en silencio desde hace meses. El fenómeno de El Niño ya no es una amenaza lejana: según el propio jefe comunal, ya comenzó y podría golpear con una intensidad poco habitual entre octubre y enero.
En diálogo con "Mañana UNO", Poletti repasó cada pieza del engranaje municipal: desde las 54 estaciones de bombeo que trabajarán en simultáneo hasta los refugios que tendrán lugar hasta para las mascotas. Pero también dejó al descubierto un nudo que incomoda: los asentamientos sobre zonas inundables, un problema que cruza pobreza, déficit habitacional y una ley nacional que complica todo.
"El Niño ya empezó": la certeza detrás del pronóstico
Consultado sobre los rumores de un posible "Superniño", Poletti fue tajante: hay 100% de probabilidad de que el fenómeno ya esté activo. El pico de intensidad se esperaría entre octubre-noviembre-diciembre o noviembre-diciembre-enero, según los modelos más recientes.
El intendente reconoció la difícil tarea de informar sin generar pánico. "Es muy difícil no alarmar a la ciudadanía, pero debemos informar", sostuvo. Y recordó que la planificación arrancó en diciembre del año pasado, en conjunto con la provincia, a través del trabajo con Marcos Escajadillo y Lisandro Enrico.
apenas asumió, el municipio lanzó licitaciones para desobstruir canales y desagües, anticipándose al cambio de un ciclo de sequía hacia uno de lluvias abundantes.
54 puntos de bombeo: el corazón técnico del operativo
El dato más contundente de la entrevista llegó cuando Poletti detalló la capacidad operativa: 54 puntos de bombeo activos en simultáneo, entre estaciones fijas —como las de la Circunvalación Oeste o el terraplén del este— y estaciones móviles que se montan cuando el río supera la altura del desagüe urbano y hay que cerrar compuertas.
Además, ya está en marcha una licitación para sumar bombas de backup, indispensables porque los cortes de luz bruscos suelen quemar los equipos. "No las podés llevar a arreglar y esperar 15 días con el agua adentro", graficó el intendente.
Refugios, colectivos y hasta lugar para las mascotas
Poletti comparó la logística con la organización montada durante la pandemia de COVID-19. El municipio ya firmó convenios con organizaciones sociales para habilitar refugios y con empresas de colectivos para trasladar a las familias evacuadas. También definió centros de evacuación según distintas cotas del río (6 metros, 5,70 metros, entre otras).
Entre los detalles menos visibles, el intendente mencionó un punto particular: qué hacer con los animales de las familias evacuadas, incluidos los que llegan desde la isla. "¿Cómo vamos a hacer para que nadie pierda ese perro que tanto ama hoy en la familia?", se preguntó. Y anticipó que, como el pico del fenómeno coincidirá con las vacaciones escolares, el área de Cultura prevé organizar funciones de títeres, entretenimiento y actividades deportivas en los centros de evacuados para contener a los chicos que no tendrán clases.
La basura, el otro enemigo de las inundaciones
Poletti contó que en los últimos días recorrió estaciones de bombeo junto a vecinalistas y referentes barriales, como parte de las capacitaciones sobre los puntos de refugio. El objetivo, explicó, es que los vecinos vean "en primera persona" la cantidad de basura que queda atrapada antes de que el agua llegue al Salado, y así tomen conciencia del impacto de los microbasurales.
"La ciudad limpia la hacemos entre todos, no es únicamente que pase el camión de la basura", sintetizó. Y pidió expresamente no sacar la basura durante los días de alerta, ya que el agua puede arrastrarla y tapar las bocas de tormenta, generando anegamientos de hasta medio metro en viviendas.
Asentamientos en zonas de riesgo hídrico: el nudo más complejo
Consultado por los asentamientos sobre zonas de defensa —en referencia al descarrilamiento de un tren un día antes en Santa Rosa de Lima, cerca de viviendas precarias—, Poletti admitió que se trata de "un tema complejo" donde se cruzan la pobreza, el déficit habitacional y una contradicción normativa de fondo: la ley nacional Renabap, sancionada hace casi una década sin consulta a los gobiernos locales, regulariza barrios populares aun cuando estén asentados sobre zonas de riesgo hídrico, donde por ordenanza no debería haber construcciones.
"Si del mismo Estado por un lado dice 'no podés estar acá' y por otro dice 'a estos barrios hay que llevarles servicios'...", planteó. Las viviendas están ubicadas en valles de inundación, diseñados para absorber el agua y evitar que ingrese a la ciudad. Ante la imposibilidad de un desalojo inmediato, el municipio optó por convenios para instalar módulos habitacionales temporarios en terrenos altos, equipados con baterías de sanitarios y duchas, para sostener a esas familias durante la crecida.
Obras en marcha: el desagüe Perú y la cárcava del Parque Tecnológico
En paralelo a la inversión provincial en defensas impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro, el municipio ejecuta con fondos propios dos frentes concretos. La reconstrucción del desagüe Perú, en Barranquitas, una cañería de más de 60 años que había colapsado y provocado socavones sobre la plaza homónima y viviendas linderas, se completará en los próximos días. Esta obra recibe agua desde el Parque Federal hasta el reservorio de la estación de bombeo de la Circunvalación.
El otro frente es la reparación de una cárcava sobre una obra abandonada por Nación en 2023, que había quedado con apenas 6% de avance en lo que iba a ser la costanera del paseo de la laguna Setúbal. La erosión generada por ese desagüe inconcluso ponía en riesgo los terrenos del Parque Tecnológico Litoral Centro. Los trabajos, con personal y presupuesto municipal, permitirán desagotar los pluviales de toda esa zona y de la colectora de la ruta 168, y se prevé finalizarlos en los próximos 15 días.