El plan para que los soldadores sanjuaninos no se queden afuera de la minería
La minería necesita soldadores calificados y San Juan quiere que los suyos estén listos. Un grupo de trabajadores ya empezó a capacitarse con estándares internacionales, pero el desafío recién comienza: hay una prueba que define quién entra y quién no.
La minería avanza en San Juan y con ella crece la necesidad de mano de obra calificada. Para que los trabajadores locales estén a la altura de las exigencias del sector, el programa Aprender a Trabajar y Producir lanzó una capacitación especial para soldadores e instructores.
La iniciativa, que se desarrolla en la Agencia Calidad San Juan, no apunta a quienes recién empiezan, sino a sanjuaninos que ya tienen formación técnica y experiencia en soldadura. La idea es actualizar sus competencias y acercarlos a los estándares que maneja la industria minera, que cada vez demanda perfiles más especializados.
Qué se enseña
Mariano Carreras, uno de los capacitadores, explicó que el proceso arranca con herramientas pedagógicas para los instructores y sigue con el abordaje de normas técnicas que regulan el trabajo de soldar. Entre ellas, la norma AWS D1.1, un estándar internacional que se usa como referencia en distintos proyectos mineros.
Uno de los ejes fuertes de la formación es la preparación para la "proeza", la prueba práctica que los soldadores deben aprobar para poder entrar a trabajar en los proyectos mineros. La capacitación busca que los participantes practiquen en condiciones similares a las de esa evaluación, para que cuando les toque presentarse ya sepan con qué se van a encontrar.
Una puerta al empleo
Luciana Cuk, de la Dirección de Formación y Empleo, remarcó que el objetivo es anticiparse a la demanda de trabajadores especializados que puede generar el crecimiento de la minería en la provincia. La apuesta es construir una red de formación que deje instructores y operarios preparados bajo parámetros internacionales.
De esta manera, la capacitación funciona como un puente entre la formación técnica y el acceso concreto al empleo en el sector. La continuidad de estas propuestas dependerá de cómo evolucione la demanda y de la necesidad de sostener perfiles que cumplan con los requisitos que exige la industria.