El plan para reactivar la navegación del río Negro: ¿qué revela el estudio?
¿Sabías que Vaca Muerta podría abastecerse de arena por el río Negro? El estudio de prefactibilidad revela cifras millonarias, obras clave y un impacto ambiental que promete ser menor. Descubrí todos los detalles de este plan que ilusiona a Río Negro y Neuquén.
La industria de Vaca Muerta necesita millones de toneladas de arena silícea al año, pero el transporte actual desde Entre Ríos, a más de 1300 kilómetros, encarece y contamina. Por eso, un estudio de prefactibilidad propone volver a hacer navegable el río Negro, y los números ya están sobre la mesa.
El proyecto abarca 720 kilómetros de vía fluvial, desde la desembocadura en el mar, cerca de Viedma y Carmen de Patagones, hasta el compensador Arroyito, en el interior. Para lograrlo, se necesitaría dragar el banco San Miguel en el Atlántico y garantizar un calado de 1,60 metros para las embarcaciones, con un canal de 33 metros de ancho.
Según el informe, que analizan autoridades nacionales, provinciales e interjurisdiccionales, la navegación del río Negro es "técnicamente factible y económicamente y ambientalmente atractiva". Sin embargo, el costo de mantenimiento anual del canal se estima en US$ 21 millones.
¿Por qué es clave para Vaca Muerta?
La fractura hidráulica en Vaca Muerta requiere arenas silíceas que hoy se traen desde Entre Ríos, con un traslado de más de 1300 kilómetros por camión. Esto genera altos costos económicos y un impacto ambiental significativo. La alternativa de usar el río Negro permitiría sustituir el transporte carretero y reducir esos costos.
Además, la navegación no solo serviría para las arenas. El estudio contempla la posibilidad de transportar frutas, hortalizas y otros productos del alto valle y valle medio provincial, impulsando el desarrollo económico de la región. Incluso se analiza integrar el río con el ferrocarril y otros nodos de transporte para maximizar su uso.
¿Cuánto costaría y qué obras se necesitan?
El estudio de prefactibilidad plantea tres escenarios de inversión. La opción más acotada, solo para el transporte de arenas, demandaría unos US$ 393 millones. Una alternativa mixta, que sume contenedores, elevaría el presupuesto a más de US$ 468 millones. Y si se ejecutaran todas las obras previstas en el curso del río, el costo total ascendería a US$ 592 millones.
Entre las obras más relevantes se destacan el dragado del canal de navegación (US$ 258 millones), la construcción de nuevos puentes en Guardia Mitre, Valle Azul y Las Perlas, y la adecuación de otros existentes. También se prevé la construcción de puertos de transferencia cerca de Viedma y en otras localidades como General Conesa, Choele Choel, Villa Regina, Paso Córdoba y Arroyito.
La operación portuaria sería intensa: se estima que el puerto principal recibiría seis convoyes areneros diarios, con 5 mil toneladas de arena cada uno, que luego se transportarían a Vaca Muerta, preferentemente por ferrocarril. Para eso, se necesitarían dos trenes diarios de 50 vagones tolva.
¿Qué pasa con las tomas de agua y el impacto ambiental?
El proyecto también contempla asegurar la operatividad de las cinco tomas de agua existentes en el río, como las del IDEVI, Chimpay, Margen Norte y Valle Azul. Solo una de ellas, la del Valle Medio, requeriría una adaptación por la eliminación de un azud sumergido.
En cuanto al impacto ambiental, el estudio prevé minimizar las obras en el río y conservar el entorno natural. Para eso, se diseñarían remolcadores específicos, con un convoy de 111 metros de eslora y 10 metros de manga, que permitiría reducir el dragado y preservar el ecosistema.
A pesar de los números alentadores, el estudio advierte que aún quedan definiciones pendientes, como la financiación, la temporalidad de los caudales y la opinión de las provincias de Río Negro y Neuquén. También se menciona la posibilidad de que el sector privado, vinculado a la explotación hidrocarburífera, aporte fondos para el proyecto.