El plan para sembrar 50.000 hectáreas al borde de las rutas que une a dos rivales
¿Dos proyectos que podrían sumar 50.000 hectáreas a la producción y que unen a espacios políticos enfrentados? La clave está en qué proponen y qué cambiaría con su aprobación.
Un proyecto que podría sumar 50.000 hectáreas a la producción agrícola nacional tiene a dos espacios políticos tradicionalmente enfrentados del mismo lado de la mesa. Las iniciativas del diputado Javier Sánchez Wrba (PRO) y de Agustina Propato (UXP) comenzaron a debatirse este miércoles en la Comisión de Transporte de Diputados y buscan habilitar el uso productivo de las franjas adyacentes a las rutas nacionales.
Según la Fundación Barbechando, que integran productores que siguen la agenda legislativa del agro, la medida podría incorporar unas 50.000 hectáreas a los cultivos anuales. La cifra surge de una estimación que considera dos hectáreas adicionales por kilómetro lineal sobre una Red Vial Nacional de unos 40.000 kilómetros.
La propuesta apunta a aprovechar terrenos que hoy están sin uso productivo, mediante permisos precarios y onerosos. Un punto clave es que no se sembraría sobre las banquinas ni sobre las franjas de seguridad vial, sino en superficies linderas, siempre manteniendo las condiciones para la circulación y el mantenimiento de las carreteras.
El origen de la prohibición
La iniciativa busca revertir una restricción que rige desde 2008, cuando una resolución dejó sin efecto el régimen que permitía otorgar permisos para sembrar y cosechar en esos espacios. Hasta entonces, esa práctica era habitual. Justamente ese año es señalado como el inicio de la grieta entre el kirchnerismo y una oposición de perfil más liberal, que luego se expresó en el PRO y ahora también en La Libertad Avanza.
Este eventual entendimiento parlamentario representaría al menos un impasse en las diferencias polarizadas que se expandieron a casi todos los temas de la política argentina.
Antecedentes provinciales
El debate no es nuevo fuera del ámbito nacional. En varias jurisdicciones ya existen normas que permiten compatibilizar el uso vial con determinados usos productivos regulados. Un caso paradigmático es la provincia de Buenos Aires, donde la Ley N.º 10.342, vigente desde 1985, habilita a los municipios a otorgar permisos de uso precario sobre franjas adyacentes a rutas y caminos de la red vial provincial.
Incluso hay experiencias municipales concretas, como en la localidad bonaerense de Nueve de Julio, donde se avanzó con este tipo de utilización bajo normativa provincial y local.
¿Quién accede y a cambio de qué?
Según el proyecto de Sánchez Wrba, los productores frentistas tendrían prioridad para acceder a los permisos de uso productivo de las franjas adyacentes a la calzada, que son tierras de dominio público, mediante el pago de un canon. La diferencia entre ambas propuestas está en el destino de los fondos recaudados: el PRO propone destinarlos al mantenimiento de la Red Vial Nacional, mientras que UXP plantea un fin social y cooperativo.
La discusión que comienza en el Congreso plantea una pregunta concreta: ¿es posible generar actividad productiva y recursos para el mantenimiento vial en tierras linderas a las rutas sin comprometer la seguridad? “Ambas propuestas buscan responder que sí, siempre que exista una regulación, control y delimitación precisa de las superficies autorizadas”, explicaron desde Barbechando.