El plan para sumar 26 colectivos que cambiaría la vida de un grupo de choferes quedó frenado
El traspaso laboral que esperaban decenas de exchoferes sigue sin fecha: la llegada de las unidades que faltan es la que define todo, y del otro lado no aparece la respuesta que necesitan para saber si conservan su trabajo.
Un grupo de exchoferes que espera pasar a trabajar bajo la órbita de una nueva empresa sigue sin respuestas sobre su continuidad laboral. Según contó a ADNSUR el referente del grupo, Andrés Vargas, el plazo pactado ya venció hace un mes y medio y nadie les informó cuándo se completará la flota.
El malestar crece entre los trabajadores porque el traspaso dependía de la incorporación de 26 unidades que aún no llegaron. Sin esos colectivos, la firma no puede absorber al resto del personal y la situación sigue en suspenso.
"Estamos en el limbo"
Con esa frase, Vargas resumió la incertidumbre que atraviesa al grupo. El referente explicó que se cumplió el tiempo previsto para avanzar con el pase y que, hasta ahora, las respuestas no llegan.
La preocupación no es menor: se trata de familias que dependen de esa continuidad laboral y que llevan más de un mes sin certezas sobre qué pasará con sus puestos de trabajo.
La llegada de las 26 unidades es la condición central para completar la flota y avanzar con la absorción del resto del personal. Mientras eso no ocurra, los exchoferes permanecen a la espera de una definición.
El reclamo apunta a obtener información concreta: cuándo arribarán los vehículos y en qué momento se terminará de resolver la situación de cada trabajador. Hasta el momento, según Vargas, nadie se los comunicó.