El plan PRO para 2027: reelección de Jorge Macri, alianza con Milei y la sombra de Mauricio
¿Qué hará el PRO para retener la Ciudad en 2027? Reelección de Jorge Macri, alianza con Milei y el rol de Mauricio. Los detalles de la estrategia que nadie contó.
Con la mira puesta en 2027, en la Ciudad de Buenos Aires el PRO ya tiene dos certezas: Jorge Macri será candidato a la reelección y lo hará en coalición. El jefe de Gobierno no descartó un acuerdo con La Libertad Avanza, aunque tampoco cierra la puerta a un escenario de división que lo obligue a buscar a sus antiguos socios de la centro derecha.
Las elecciones de 2025 dejaron números que marcan el camino: separados, PRO y LLA sumaron 16 y 30 puntos; unidos, alcanzaron el 51%. Un caudal similar al que el PRO supo obtener en otras alianzas, lo que sugiere que la centro-derecha unida mantiene su peso histórico.
¿Quién mide mejor en la Ciudad?
En la Capital, Javier Milei tiene mejor imagen que su propio gobierno, mientras que Jorge Macri está un escalón por debajo de la gestión local. Pero como la administración porteña está mejor posicionada que la nacional, el jefe de Gobierno se ve competitivo, aunque necesita un modelo nacional de referencia. En el PRO no creen que haya otro candidato que pueda medir mejor que él —ni siquiera María Eugenia Vidal—. Para la renovación ya asoman nombres como Martín Yeza, Daiana Fernández Molero, Gabriel Mraida, Silvia Lospennato y Rocío Figueroa.
En Uspallata confían en que la gestión está más asentada que al inicio del mandato. El tiempo ordenó la interna, los indicadores sociales son positivos, y el rival que les ganó en 2025 (Manuel Adorni) ya no está en el tablero local. Además, Patricia Bullrich, la única que podría plantar una pelea seria, está enfrascada en su propia interna con Karina Milei y no muestra interés en la Ciudad.
El bullrichismo no descarta que la senadora pueda desembarcar, pero ella no mostró entusiasmo. Todo dependerá de cómo llegue el gobierno al 2027, de si Macri rompe el techo de 22 puntos y de si el larretismo se suma al peronismo. Desde la administración porteña, en cambio, consideran que Jorge está más arriba en las encuestas.
Mauricio Macri, el factor X
El jefe del PRO coquetea con una candidatura presidencial que, desde los 6 u 8 puntos que pueda medir, le permita negociar con el Ejecutivo Nacional y llevar la marca a una discusión que exceda los límites porteños. Eso descomprimiría la gestión local y le daría más margen a su primo.
Mientras tanto, los libertarios confrontan con el PRO en la Ciudad. La discusión por los aranceles a migrantes fue vista como positiva desde Uspallata: retroalimenta el debate y el PRO conserva el atributo de la gestión. En el peor de los casos, esa pelea consolida un perfil afín al electorado de derecha, pero con un diferencial: el Estado presente. Jorge se concentra en obras y orden, mientras otros funcionarios amplían el discurso.
Los pilares de la gestión
El gobierno porteño maneja indicadores sólidos en seguridad, con desalojos de viviendas y manteros que encuentran amplia aceptación entre propietarios, vecinos e inquilinos. A esto se suma la agenda del metro cuadrado, la mejora en residuos y los servicios de educación y salud.
Las políticas para personas en situación de calle son otro eje central. Con alrededor de 20 mil ciudadanos en esa condición —13 mil con subsidio habitacional y 5 mil en paradores—, el Gobierno apuesta a abrir casas con horarios más flexibles y asistencia médica y social para alcanzar a las cerca de dos mil personas que están fuera del sistema. Jorge Macri cuestionó a las organizaciones religiosas que brindan asistencia alimentaria, al considerar que debería canalizarse hacia dispositivos oficiales para una respuesta integral. Estas acciones le valieron más críticas por derecha que por izquierda.