El plan que cambia las reglas en las populares: dónde sí podrían entrar los bebés
Todos los chicos podrían seguir yendo a la cancha, pero no a cualquier sector: el proyecto de dos diputados radicales pone la lupa sobre las tribunas populares y deja un interrogante que los hinchas van a querer resolver.
Dos diputados radicales pusieron sobre la mesa una prohibición que divide aguas en el fútbol mendocino: nada de bebés en las tribunas populares. La iniciativa de Carlos Ponce, representante de General Alvear, y Jorge Zingaretti apunta a restringir el ingreso y la permanencia de niños y niñas menores de 2 años en esos sectores de los estadios de Mendoza.
El proyecto no busca cerrarles la puerta a los más chicos en general. La restricción está pensada exclusivamente para las populares, por lo que los menores de 2 años podrían seguir yendo a la cancha desde plateas, palcos, sectores familiares u otros espacios que no sean considerados tribunas populares.
Por qué quieren dejar a los bebés afuera de las populares
Según los fundamentos difundidos sobre el proyecto, la propuesta se apoya en las características particulares de esos sectores y en la especial vulnerabilidad de los chicos durante la primera infancia.
Entre los factores mencionados aparecen la alta concentración de espectadores, los desplazamientos permanentes, los saltos y empujones, y las posibles dificultades para trasladar o evacuar rápido a un niño pequeño frente a una emergencia.
También se señala la exposición a niveles elevados de ruido, producto de cánticos, bombos y otros sonidos habituales durante los encuentros deportivos.
Dónde sí podrían entrar
El texto establece que la eventual prohibición se aplicaría solo sobre las tribunas populares. Es decir, los niños y niñas menores de 2 años podrían ingresar a plateas, palcos y sectores familiares, de acuerdo con las condiciones generales de acceso y seguridad fijadas para cada espectáculo deportivo.
La iniciativa deberá continuar ahora con su tratamiento en la Legislatura de Mendoza antes de que pueda convertirse en ley.