El plan que promete devolverle la luz a Ñu Porá: ya repararon 18 luminarias
¿Sabías que Ñu Porá es uno de los barrios más antiguos de Garupá? Energía de Misiones ya comenzó a devolverle la luz. Enterate cómo avanza el operativo y qué falta para que el barrio recupere el servicio completo.
Mientras la oscuridad sigue siendo una de las mayores preocupaciones en los barrios más poblados de Garupá, Energía de Misiones puso en marcha un operativo integral para recuperar el alumbrado público en Ñu Porá, una de las zonas más antiguas y habitadas de la localidad.
El objetivo es ambicioso: reparar entre 60 y 80 luminarias para que el barrio recupere por completo un servicio esencial. Pero el trabajo recién comienza y las cuadrillas ya dieron los primeros pasos.
¿Qué se hizo hasta ahora?
En solo tres jornadas de trabajo, los equipos dependientes de la Gerencia de Redes y Servicios de la empresa eléctrica lograron reponer y reparar 18 artefactos. Las tareas se realizan con maquinaria especial para trabajos en altura y todos los materiales necesarios para avanzar sin pausas.
Sin embargo, el ritmo de avance está supeditado a las condiciones climáticas, por lo que los plazos totales podrían variar si el tiempo no acompaña.
¿Por qué es clave este operativo?
La iniciativa responde a una gestión conjunta entre el intendente Luis Ripoll y el presidente de Energía de Misiones, Julio César «Chun» Barreto. Ambos acordaron priorizar los barrios y zonas más críticas en materia de seguridad ciudadana, donde la falta de luz se convierte en un factor de riesgo para los vecinos.
Ñu Porá es uno de esos puntos calientes: al ser uno de los barrios más antiguos y poblados de Garupá, la demanda de un alumbrado público eficiente se vuelve urgente.
Un llamado a la comunidad
Desde la empresa eléctrica remarcaron que, al finalizar este operativo de fondo, la barriada va a recuperar un servicio público elemental. Pero también pidieron la colaboración de los vecinos para denunciar cualquier acto de vandalismo o robo de cables que pueda perjudicar el trabajo realizado y, con ello, la seguridad de todo el barrio.
La consigna es clara: cuidar lo que se está haciendo para que la luz no vuelva a apagarse.