El plan que une a Río Negro y Neuquén: qué infraestructura define el futuro del Alto Valle
Río Negro y Neuquén se unen al CFI para planificar la infraestructura del Alto Valle. ¿Qué obras priorizarán? Los detalles del estudio que definirá el futuro de la región.
Los gobernadores Alberto Weretilneck y Rolando Figueroa firmaron este lunes un convenio con el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para estudiar la infraestructura que necesitará el Alto Valle ante el crecimiento de Vaca Muerta. El acuerdo, que también contó con la firma de Ignacio Lamothe, secretario general del CFI, busca planificar rutas, ferrocarril y logística para los próximos años.
La iniciativa formaliza un proyecto que Weretilneck había anticipado en julio, cuando planteó la necesidad de revisar la traza vial entre Cervantes y Catriel. Ahora, el análisis se amplía y abarcará toda la conectividad regional, incluyendo corredores logísticos, movilidad urbana y transporte de cargas.
¿Por qué es necesario repensar la infraestructura?
El aumento de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta transformó por completo el movimiento de cargas, trabajadores e insumos en el Alto Valle y la Confluencia. A esto se suma la producción frutícola e industrial, que mantiene sus propias demandas de transporte.
Según el Gobierno de Río Negro, el estudio relevará los flujos actuales y proyectará los futuros para identificar los principales problemas y definir qué obras deberían priorizarse. Se analizarán nuevas conexiones, ampliaciones y alternativas para acompañar el crecimiento de la región.
Weretilneck ya había señalado a este medio que las futuras obras deben responder a la nueva realidad productiva. “Lo que se haga de obra en el futuro o en los próximos años tiene que estar pensado, planificado y fundamentalmente entender el crecimiento que vamos a tener”, sostuvo.
El gobernador también advirtió que el esquema actual quedó desactualizado: “Ya no es la misma que utilizábamos hace 20 años ni será la que necesitaremos en el futuro”.
¿Qué incluirá la planificación?
El estudio contemplará las rutas nacionales 22 y 151, el Tren del Valle, la infraestructura ferroviaria, los corredores logísticos y la movilidad urbana e interurbana. También se considerará el transporte de cargas vinculado a la actividad hidrocarburífera y a la producción frutícola.
El CFI financiará la contratación del estudio y supervisará su ejecución, mientras que las provincias aportarán sus equipos técnicos. Además, se abrirá la participación a municipios, empresas, cámaras empresarias y universidades.
La nueva planificación busca ordenar en una misma estrategia las rutas, el ferrocarril y la logística para acompañar el crecimiento de una región que cambió de escala con Vaca Muerta.
