El plan secreto de “Chiqui” Tapia para salvarse del escándalo y dar un salto inesperado
Mientras la justicia investiga una millonaria evasión, el presidente de la AFA activa un audaz plan político que incluye aliados clave, concesiones jugosas y hasta una candidatura. ¿Logrará convertir el éxito deportivo en un salvoconducto para saltar a la política bonaerense?
Con el Mundial a la vuelta de la esquina y la sombra de la justicia sobre la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia activó una estrategia de supervivencia política que sorprende a todos. Desde su entorno más cercano ya hablan de una candidatura a gobernador bonaerense para 2027, un movimiento que busca capitalizar cualquier éxito deportivo y desviar la atención de la causa judicial que involucra a su tesorero.
La presión es máxima. A tres meses del Mundial, el escándalo por la presunta evasión de 19.000 millones de pesos en la AFA “le suda en la nuca” al presidente del fútbol argentino. En medio de esta tormenta, Tapia puso en marcha lo que sus allegados llaman un “plan salvataje”, buscando aliados y proyectando una imagen de estadista provincial.
¿De la AFA a la Rosada bonaerense?
El cantito de cancha en el entorno de Tapia es claro: “Si la Selección hace un buen papel en el mundial y sale bien lo del fútbol para todos gratuito, se viene Tapia 2027. Candidato a gobernador”. Esta idea, que para muchos suena a pensamiento mágico, no es nueva en el mundo del líder de la AFA, quien en 2017 recurrió al “Brujo Manuel” para ayudar a la clasificación al Mundial de Rusia.
El cálculo político se basa en una vacancia de poder. Dentro del peronismo bonaerense no hay un candidato claro para suceder a Axel Kicillof, quien ambiciona la presidencia para 2027. Tapia busca llenar ese espacio, aprovechando su red de contactos y su reciente acercamiento al Gobernador.
Los aliados clave y las maniobras en la sombra
El eje de la estrategia de Tapia pasa por su alianza circunstancial con Kicillof. El mandatario provincial, enfrentado con La Cámpora, encontró en el presidente de la AFA un refugio político. Esta relación rindió frutos concretos: Tapia, tras ser corrido por Jorge Macri de la Ceamse, logró volver a presidir la empresa de la basura con el empujón de Kicillof.
Pero el acuerdo más jugoso fue la concesión del Estadio Único de La Plata a la AFA por cinco años, con un canon de mil millones de pesos anuales y el 30% de la facturación de espectáculos no deportivos. Además, Tapia cuenta con el apoyo de tres intendentes clave: Nicolás Mantegazza (San Vicente), Gastón Granados (Ezeiza) y Federico Otermín (Lomas de Zamora), quienes forman una corriente interna que tercia con La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro.
La bomba judicial que no deja de tictaquear
Mientras Tapia teje su futuro político, la causa judicial avanza. Su tesorero, Pablo Toviggino, declaró ante el juez federal Diego Amarante. El funcionario, acusado junto a la AFA de retener tributos y aportes de la seguridad social por 19.000 millones de pesos, presentó un escrito de 100 páginas y se negó a contestar preguntas.
El paso de Toviggino por tribunales estuvo marcado por un incidente. Gregorio Dalbón, parte de la comitiva que acompañó al tesorero, declaró a la prensa que “la AFA se la quiere quedar Santiago Caputo, pero esto es político y se va a arreglar con Karina Milei”. Estas palabras generaron un terremoto interno y forzaron un tuit de la secretaria general de la Presidencia: “Conmigo ustedes no tienen nada que arreglar”.
Marcelo Rochetti, abogado de Toviggino, desmarcó a su cliente de las declaraciones de Dalbón: “Yo quería mantener el perfil bajo, estoy tratando de calmar los ánimos. Nosotros no compartimos ese comentario y tengo respeto hacia la señora Karina Milei”. Sobre Dalbón, Rochetti fue contundente: “Parecía un patovica cuando salió al lado de Toviggino”.
La contraofensiva mediática y el “fútbol para todos”
Como parte de su estrategia, Tapia lanzó un ataque por otro flanco: el mediático. Justo antes de que Toviggino declarara en tribunales, el presidente de la AFA presentó un streaming gratuito para ver el ascenso argentino. En ese acto, lanzó una advertencia velada: “Muchos van a transpirar como me pasaba a mí por el calor, pero van a traspirar de vergüenza porque la verdad va a salir a la luz”.
La designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia generó suspicacias por su nexo con el mundo AFA. Mahiques negó que vaya a “salvar” a Tapia y Toviggino, prometiendo designar veedores para “evitar suspicacias”. Sin embargo, la Subsecretaría de Asuntos Registrales incorporó nombres al proyecto de resolución enviado por el desplazado Daniel Vítolo, dejando dudas sobre la independencia del proceso.
El plan “Chiqui-zafa” está en marcha. Combina presión judicial, alianzas políticas, una fuerte apuesta mediática y la esperanza de que el éxito deportivo en el Mundial limpie su imagen. Mientras, en los pasillos de la AFA y del peronismo bonaerense, cada vez se repite más un nombre para 2027: Tapia. Una apuesta alta que depende de demasiadas fichas alineándose de manera casi milagrosa.