El plan secreto de Corrientes para blindarse ante El Niño y salvar vidas en la Costanera
¿Sabías que Corrientes se prepara para lo peor de El Niño con un plan que incluye desfibriladores cada 250 metros? El viceintendente Báez revela los detalles y el drama oculto detrás de la limpieza urbana.
Mientras el cielo amenazaba con tormentas, el viceintendente Ariel Báez reveló a EL LIBERTADOR las cartas que la ciudad tiene bajo la manga para enfrentar al fenómeno de El Niño y, de paso, convertir a la Costanera en un lugar mucho más seguro. La iniciativa incluye desfibriladores cada pocos metros y un trabajo subterráneo que pocos conocen.
En una entrevista exclusiva, el funcionario detalló un ambicioso plan que combina tecnología de punta con un llamado desesperado a la conciencia ciudadana. No se trata solo de obras, sino de un cambio cultural que podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
¿Qué se viene para la Costanera?
El proyecto estrella es la instalación de desfibriladores a lo largo de los 4 kilómetros de la Costanera, en colaboración con el Rotary Club Corrientes Sur y financiación del Rotary Internacional. La idea es que cada 200 o 250 metros haya un equipo listo para actuar ante una emergencia cardiovascular.
Pero Báez fue claro: no alcanza con tener los aparatos. "La clave es generar concientización, capacitaciones y conocimiento en los ciudadanos", enfatizó. Los primeros minutos son oro, y por eso buscan que tanto vecinos como turistas sepan cómo reaccionar. La Costanera es un punto de encuentro durante todo el año, y la salud de quienes la transitan es prioridad.
La otra batalla: contra el agua y la basura
El fenómeno de El Niño ya se siente, y la ciudad no quiere que lo tome por sorpresa. Mientras las últimas lluvias no fueron tan fuertes como se espera, Báez reveló que trabajan a destajo en los desagües pluviales, el Canal 5 y el entubado del arroyo Pirayuí, que descarga en la zona de La Olla y varios barrios. También vigilan de cerca la crecida de los ríos Uruguay y Paraná, con camiones desobstructores listos para mantener el drenaje funcionando.
El otro frente es la limpieza urbana, un dolor de cabeza constante. "Es un tema cultural y educativo", admitió el viceintendente. Los tres centros de transferencia en los barrios Pirayuí, Sapucay e Hipódromo son clave, pero sin la colaboración de la gente, cualquier esfuerzo es en vano. "Es vital que el correntino entienda que esta es una responsabilidad de todos los días", insistió, recordando la reciente limpieza integral en el barrio Hipódromo y la instalación de más cámaras de seguridad.
¿Qué sigue? Báez adelantó que el modelo de gestión mixta entre el Estado y los privados llegó para quedarse. La instrucción del intendente Eduardo Tassano es clara: tender puentes con las instituciones para lograr lo mejor para los correntinos. Las asociaciones civiles tendrán un rol central en proyectos de bien común y salud pública.