El plan secreto de los brigadistas de Neuquén antes de que empiece la temporada de fuego
Brigadistas de Neuquén se entrenan con motosierras, motobombas y un índice climático clave, pero lo que se viene en octubre tiene a más de uno en alerta. ¿Estarán listos para lo que se avecina?
Brigadistas de San Martín de los Andes, Aluminé, Loncopué y otras localidades neuquinas se entrenan con motosierras, motobombas y sistemas de monitoreo climático para anticiparse a los incendios que se vienen. Las capacitaciones, que se extendieron durante las últimas semanas, apuntan a que el personal llegue aceitado al período del año en el que el fuego encuentra las condiciones ideales para propagarse.
La formación se enmarca en el Sistema Provincial de Manejo del Fuego, que trabaja en conjunto con el programa nacional equivalente. El objetivo es claro: mejorar las capacidades operativas de las brigadas y tener equipos listos antes de que sequedad, viento y altas temperaturas conviertan cualquier chispa en un problema difícil de controlar.
Qué se entrenó en cada localidad
En San Martín de los Andes, las jornadas se centraron en el mantenimiento y manejo de unidades forestales. En Aluminé, los brigadistas se capacitaron en el uso y cuidado de motobombas y motosierras, herramientas clave en el combate directo contra el fuego.
Loncopué tuvo doble turno de entrenamiento. Entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre se trabajó con el Fire Weather Index (FWI), un índice que evalúa las condiciones meteorológicas asociadas al comportamiento del fuego. Luego, entre el 14 y el 16 de septiembre, la capacitación volvió sobre el terreno con el uso y mantenimiento de motosierras.
El objetivo de estas instancias no es solo que el personal sepa operar los equipos, sino también que pueda anticipar escenarios de mayor peligrosidad. La idea es que cada brigadista incorpore herramientas de análisis para prever cómo puede evolucionar un foco antes de que se salga de control.
El cronograma sigue en octubre
La próxima cita será en Junín de los Andes, con una jornada sobre FWI y entorno del fuego. La preparación apunta a mejorar la planificación y la respuesta frente a posibles focos, sobre todo en escenarios de sequedad, viento y calor extremo, combinación que puede hacer que un incendio se propague a gran velocidad en distintos sectores de la región.