El plan secreto de Tucumán para dejar de importar el 95% del café que consume Argentina
Con créditos de hasta $100 millones y el respaldo de una empresa líder, Tucumán se prepara para dar el salto cafetalero. ¿Podrá reemplazar las importaciones?
El gobernador Osvaldo Jaldo firmó un convenio clave para impulsar la producción de café en Tucumán, con créditos blandos y acompañamiento técnico. La provincia busca sustituir importaciones que superan los 500 millones de dólares anuales.
En Casa de Gobierno, Jaldo rubricó el Convenio de Acciones de Financiamiento en el Marco del Programa Provincial de Producción del Café Tucumano junto a autoridades del IDEP y del CFI. El objetivo es que productores agrícolas tucumanos desarrollen el cultivo en la zona pedemontana.
El mandatario estuvo acompañado por el ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, quien también preside el IDEP; el vicepresidente del IDEP, Juan Casañas; y el representante de Tucumán ante el CFI, Pedro Sandilli.
¿Por qué apostar al café?
Jaldo celebró el avance del cultivo y lo definió como una oportunidad estratégica para diversificar la matriz productiva tucumana, históricamente ligada a la caña de azúcar, el limón, la frutilla, el arándano y la palta. Remarcó que Tucumán depende exclusivamente de su producción agroindustrial, sin minería ni petróleo, por lo que apostar a nuevas actividades es fundamental para generar desarrollo y empleo genuino.
El gobernador destacó el acompañamiento técnico y financiero del IDEP y del CFI, que canaliza líneas de crédito con tasas accesibles. Subrayó que el 100% de los fondos que le corresponden a Tucumán del CFI se destinan al sector privado.
También advirtió sobre el complejo escenario económico nacional e internacional, con caída del consumo, dificultades energéticas y altas tasas bancarias. En ese contexto, el Estado provincial busca “acompañar y abrir camino” para quienes deciden invertir y producir.
Jaldo sostuvo que el éxito del proyecto dependerá de un trabajo técnico adecuado, seleccionando variedades y zonas aptas, ya que se trata de una producción nueva con altos niveles de inversión y riesgo. Actualmente, Argentina importa el 95% del café que consume, por lo que Tucumán tiene una gran oportunidad de crecimiento. Además, destacó el compromiso de Cabrales S.A. para absorber la producción local, brindando previsibilidad comercial.
Finalmente, felicitó a quienes apostaron por esta actividad y ratificó el compromiso del Gobierno: “Tucumán puede convertirse en una de las principales provincias productoras de café del país”.
Créditos blandos y acompañamiento técnico
El ministro Daniel Abad explicó que el IDEP habilitó un esquema de inscripción y acompañamiento técnico para quienes deseen iniciarse en la producción de café, mientras que el CFI puso a disposición líneas de créditos blandos con facilidades en tasas, plazos y montos. “El Estado pone a disposición herramientas y recursos para que el sector privado pueda desarrollarse, generar valor agregado y empleo”, afirmó.
El vicepresidente del IDEP, Juan Casañas, señaló que más de 30 productores participaron de la convocatoria, interesados tanto en los créditos como en la expansión de la actividad. Destacó el acompañamiento público-privado y remarcó el potencial económico: Argentina destina más de 500 millones de dólares anuales a importar café de Colombia, Brasil y Vietnam. “Si una parte de ese dinero quedara en Tucumán, la realidad económica sería diferente”, sostuvo.
Casañas explicó que el cultivo atraviesa una etapa experimental, con plantas que comienzan a producir a partir del tercer año y un ciclo productivo de hasta 25 años en el pedemonte tucumano. También destacó la importancia de la planificación técnica y ambiental, y precisó que Tucumán cuenta con superficie apta para diversificar cultivos, incorporando café, chilto y té de especialidad.
Detalles del financiamiento
El representante de Tucumán ante el CFI, Pedro Sandilli, detalló que los créditos son blandos, con tasas entre el 21% y el 28%, períodos de gracia, tasa fija durante los primeros dos años y plazos de hasta 48 meses. Pueden destinarse a capital de trabajo, bienes de uso, infraestructura y obras civiles. Los montos iniciales van desde 4 millones hasta 100 millones de pesos, con herramientas complementarias para ampliar el financiamiento según la escala del proyecto. Sandilli anticipó una alta demanda tras el lanzamiento oficial.
Productores entusiasmados
El ingeniero agrónomo Alejandro Koralsky destacó que la incorporación del café representa una oportunidad para diversificar la matriz productiva y generar mano de obra genuina, aprovechando zonas del pedemonte consideradas “zona amarilla”. Remarcó la importancia del acompañamiento técnico del IDEP y la comercialización para consolidar la actividad.
Óscar Velasco Imbaud recordó que hace 16 años comenzó de manera experimental con semillas de Costa Rica y aseguró que Tucumán puede producir café de alta calidad. “Los mercados no hay que salir a buscarlos, vienen a buscar la producción”, sostuvo, al remarcar el potencial comercial para sustituir importaciones.
Dante Delgado valoró el apoyo financiero y afirmó que la actividad podría tener un fuerte impacto social y económico, demandando mucha mano de obra, especialmente durante la cosecha. Los productores coincidieron en que el cultivo está en etapa inicial pero con gran potencial de crecimiento productivo y comercial.