El plan secreto del ILFyA para salvar el patrimonio santiagueño con tecnología 3D
El ILFyA de la UNSE cumple 73 años y lo celebra con un proyecto revolucionario: tecnología 3D para restaurar piezas arqueológicas y mapas históricos. ¿Qué secretos revelarán?
El Instituto de Lingüística, Folklore y Arqueología de la UNSE está revolucionando la conservación del patrimonio cultural de Santiago del Estero. **Con escáneres 3D y restauración de documentos históricos, buscan preservar la historia provincial de una manera nunca antes vista.**
En pleno aniversario 73 de su creación, el ILFyA avanza con un ambicioso proyecto que combina tecnología de punta y saberes ancestrales para proteger las piezas arqueológicas y los archivos que narran la identidad santiagueña.
La tecnología que desafía al tiempo
El instituto, dependiente de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud, sumó un aliado inesperado: la tecnología LiDAR. Junto a especialistas de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNSE, están digitalizando piezas arqueológicas en 3D.
Estos escaneos permiten analizar cada detalle de las piezas, desde su morfología hasta sus características estilísticas, sin dañarlas. Un paso gigante para entender mejor nuestro pasado.
¿Qué esconden los mapas antiguos?
Pero no solo de cerámica vive el instituto. También están restaurando mapas históricos que guardan secretos de la geografía y la historia provincial. Estos documentos, que datan de siglos pasados, son clave para planificar políticas de conservación y generar conocimiento científico.
La licenciada Zulma Abate, especialista en conservación de la UNSAM, lidera esta misión. "Estoy colaborando para recuperar y conservar el archivo y la mapoteca", explicó.
Un aniversario con sabor a futuro
El director Carlos Bonetti destacó la importancia de estas alianzas: "Estamos teniendo la posibilidad de colaboración de profesionales tanto en archivos como en escaneo de piezas".
Con 73 años de historia, el ILFyA demuestra que la tradición y la innovación pueden caminar juntas. Porque conservar el patrimonio no es solo mirar al pasado, sino asegurar que las futuras generaciones puedan descubrirlo.