El plan secreto para salvar los árboles de Aldea Brasilera: qué encontraron los especialistas
Un plan de rescate para los árboles de Aldea Brasilera: especialistas de la Uader detectaron una amenaza invisible. ¿Cuál es la estrategia que podría salvar la Plaza San Martín?
Vecinos, funcionarios y expertos de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) se reunieron en Aldea Brasilera para destapar un problema que amenaza el arbolado urbano. Una especie invasora conocida como 'barba de viejo' está poniendo en jaque a la Plaza San Martín y sus alrededores, y el diagnóstico podría cambiar la forma de intervenir.
El encuentro se realizó en el salón parroquial de la localidad, donde el equipo del Vivero de Plantas Nativas “El chañar” de la Facultad de Ciencia y Tecnología presentó los resultados de los relevamientos y las estrategias previstas. Luego, los asistentes recorrieron la Plaza San Martín para ver en persona el estado de los ejemplares y debatir los próximos pasos.
¿Quiénes están detrás del plan?
El plan de acción es obra del equipo técnico de la Facultad, integrado por el profesor Cristian Hergenreder, el profesor Dorilo Quinteros, la licenciada Laura Santoni, el licenciado Alfredo Grimaux y el ingeniero agrónomo Roberto Pereyra. Además, contaron con el asesoramiento externo de la doctora Pamela Zamboni y del ingeniero forestal Jorge Rosenberger.
Todo comenzó en julio de 2025, cuando la directora de Ambiente del Municipio de Aldea Brasilera, Susana Schwindt, contactó al equipo para abordar la proliferación de la Tillandsia usneoides, más conocida como 'barba de viejo' o 'barba de palo', que afecta a los árboles de la plaza y zonas cercanas.
¿Qué encontraron los especialistas en los relevamientos?
Entre agosto de 2025 y marzo de 2026, los expertos realizaron múltiples inspecciones de campo para evaluar el grado de infestación, seguir la evolución de la especie y definir las mejores tácticas de control. El diagnóstico fue contundente: la planta invasora se estaba propagando sin freno.
Se barajaron dos opciones: una manual, con podas en altura y remoción directa, y otra química, usando drones agrícolas. La opción química fue descartada por su alto costo, su poca efectividad en árboles con follaje denso y el peligro de usar herbicidas en una zona urbana.
¿Cuál es la solución elegida?
El equipo recomendó podas de despeje de entre 10 y 12 metros de altura para mejorar la circulación del aire y cortar las condiciones que favorecen a la 'barba de viejo'. Las tareas incluirán la poda de ramas inferiores, la remoción manual del material invasor con herramientas especiales y el retiro controlado de los restos para evitar que vuelva a aparecer.
En las próximas semanas, el Municipio lanzará la licitación para ejecutar los trabajos de poda y ya está evaluando presupuestos. Durante todo el proceso, el equipo de la Facultad brindará acompañamiento técnico y asesoramiento permanente.