El platense que rompió la historia del vóley mongol: podio inédito tras vencer a China
¿Sabías que un argentino fue clave en la hazaña más grande del vóley mongol? Descubrí cómo Alejandro Kolevich y su equipo rompieron la historia en el Campeonato de Asia Oriental.
Un argentino fue pieza clave en la hazaña más grande del vóley de Mongolia. Alejandro Kolevich, oriundo de La Plata, celebró junto a la selección masculina la obtención de la medalla de bronce en el Campeonato de Asia Oriental 2026, un logro que el país asiático nunca antes había conseguido.
El torneo se disputó en el estadio Aca Arena, donde el público local fue un factor determinante. Tras años de intentos fallidos y de quedar al borde del podio, Mongolia finalmente pudo quebrar esa racha adversa.
¿Cómo se definió la final por el tercer puesto?
El equipo mongol arrancó firme y se llevó los dos primeros sets por 25-16 y 25-22. China reaccionó en el tercero y descontó con un 25-19, pero en el cuarto parcial Mongolia mostró carácter para cerrar 25-23 y sellar el triunfo por 3-1.
El camino al podio había comenzado de forma contundente en la fase de grupos, con dos victorias por 3-0 frente a Hong Kong y China, dejando en claro desde el inicio que estaba para pelear arriba.
Las figuras del seleccionado mongol
Entre los jugadores que se destacaron aparecieron Tsend-Ayush Gantulga, clave en los momentos decisivos, además de Batsuury Bayarsaihan, Amar Baatarhuu y Tserenbaatar Myagmarsuren, con actuaciones importantes en el saque y el bloqueo.
El tercer puesto también sirvió para dejar atrás una historia particular: Mongolia había participado en diez ediciones del torneo y en dos oportunidades, 2015 y 2017, había terminado en el cuarto lugar, quedándose a las puertas de una medalla.
El recorrido de Kolevich hasta Mongolia
Kolevich, de 38 años, comenzó como jugador en Universitario, Estudiantes y otros equipos de Liga. Luego dio el salto como entrenador en Ciudad de Buenos Aires, continuó en Alemania y fue asistente en Qatar. Ahora repite ese rol en una selección, la de Mongolia, bajo la conducción del también argentino Pablo del Greco.
Tras el histórico logro, el platense publicó un mensaje cargado de emoción: "La posibilidad de hacer realidad un sueño es lo que hace la vida más interesante. Gracias al increíble equipo de trabajo por ayudar a formar un solo equipo y, sobre todo, a los protagonistas: los jugadores. Gracias a Pablo del Grecco por la oportunidad de acompañar y guiar este proceso juntos. Ojalá esto sea solo el comienzo".