El poema que nació de una inundación y se quedó con la Corona del Poeta
El río se llevó la casa, la mesa y hasta el libro abierto. Lo que el agua no pudo mover fue lo que quedó clavado en el barro: el poema que este sábado se llevó la Corona del Poeta en Trelew.
El Eisteddfod del Chubut ya tiene a su nuevo poeta coronado. En la noche del sábado, el Salón Cincuentenario se colmó de asistentes y participantes para la Ceremonia de la Corona del Poeta, la distinción que reconoce al mejor poema en castellano de estilo libre.
El ganador fue Waldo Griffiths, escritor de Trelew que compitió bajo el seudónimo "Gelert". Su nombre se anunció en un clima emotivo, ante un auditorio repleto.
Una corona de plata con firma de orfebre
El premio consiste en una corona de plata otorgada por la Municipalidad de Trelew. Un año más, la pieza fue elaborada por el orfebre Julio García Dusse.
La ceremonia formó parte de la última jornada del Eisteddfod y se enmarcó en las actividades del Mes del Eisteddfod, que tuvieron lugar en el salón San David, ubicado en San Martín 88 de Trelew.
El poema ganador: "1899"
El texto que le valió la distinción a Griffiths reconstruye, en versos libres, el avance de una inundación sobre una casa de barro y la resistencia de una mujer que se queda en el valle.
1899
El río no avisó. Vino de noche,
despacio, como quien vuelve a lo que era,
y entró en la casa sin pedir permiso,
por donde entraba el frio: por la puerta.
Las paredes, de barro, lo sabian:
se ablandaron sin queja y sin sorpresa,
y la casa, sin ruido, volvió a ser
un poco de terra sobre la tierra.
Ella subió a la loma con su hijo
y desde arriba vio pasar la mesa,
el libro de tapas negras, abierto,
y el agua lo leía en otra lengua.
Todo el valle era un tío sin orillas,
con techos asomando como piedras,
y una puerta cerrada que pasaba
sin casa, y todavía siendo puerta.
Después el río se acordó del mar
y se fue por donde vino. Quedó ella
Otros bajaron al puerto, a otro barco.
Ella clavó en el barro una madera.
La puerta la encontraron en un sauce,
cerrada, igual que cuando estaba puesta.
La colgaron primero, antes que el techo:
una puerta sin casa. Pero abierta.
Gelert