El poggismo frenó un salvavidas para el turismo y el sector se hunde en San Luis
El oficialismo bloqueó un proyecto de emergencia turística en San Luis. ¿Qué medidas incluía y por qué se negaron a tratarlo? Los números que muestran la caída del sector.
Mientras el turismo puntano atraviesa su peor momento en años, el oficialismo provincial decidió trabar un proyecto que buscaba aliviar la presión sobre hoteleros, comerciantes y trabajadores. La iniciativa, que proponía una quita del 75% en Ingresos Brutos y financiamiento a tasa cero, ni siquiera llegó a debatirse en la Legislatura.
El Frente Justicialista presentó un proyecto para declarar la Emergencia Turística por doce meses, con medidas concretas para enfrentar la caída del sector. Sin embargo, el bloque oficialista utilizó su mayoría para impedir el tratamiento sobre tablas y evitar que se discuta en el recinto.
¿Qué contemplaba el proyecto?
La iniciativa incluía una reducción del 75% en el impuesto a los Ingresos Brutos, exenciones impositivas temporales, planes de regularización de deudas, líneas de financiamiento a tasa cero y herramientas para preservar los puestos de trabajo. Todo, con el objetivo de dar aire a un sector que muestra números cada vez más preocupantes.
Un informe del Partido Justicialista revela la magnitud de la caída. En el último año de la gestión de Alberto Rodríguez Saá, la ocupación promedio fue del 80,4% en verano y del 74% en invierno. En 2025, esos números se desplomaron al 60% y al 40%, respectivamente. La temporada invernal cerró veintiún puntos por debajo de la anterior.
La contradicción que denuncia la oposición
La diputada provincial Silvia Sosa Araujo fue contundente al analizar la decisión del oficialismo. "Desde que asumió Claudio Poggi vivimos en emergencia", afirmó, recordando que el Gobierno provincial declaró la emergencia económica y administrativa mediante el Decreto Nº 150-SGG-2023, que luego prorrogó. Para la legisladora, es incoherente sostener una emergencia general y negarse a declarar una específica para una actividad en caída libre.
El argumento oficial para frenar el debate fue que la iniciativa "recién ingresaba al sumario" y que la cantidad de artículos impedía evaluarla en esa sesión. Pero el oficialismo tiene mayoría propia, por lo que podía fijar un cronograma de tratamiento o aprobar una versión recortada. No lo hizo.
Según Sosa Araujo, esta decisión implica "darle la espalda a las pymes, a los comerciantes, a los hoteleros y a todas las personas que dependen hoy del turismo". Además, se mostró pesimista sobre el futuro del proyecto: "Va ahora a comisión. Claramente va a dormir en la comisión porque no tenemos los votos para que salga a la luz".
El Hotel Potrero de los Funes: un espejo de la crisis
El deterioro del sector se refleja en las cuentas del Hotel Potrero de los Funes, propiedad del Estado provincial y uno de los establecimientos más importantes de San Luis. Durante 2025, el hotel facturó $6.059 millones, un 14% menos que los $7.042 millones de 2024. En términos reales, descontando la inflación, la caída es aún mayor.
El dato más elocuente es el resultado del ejercicio. Mientras en 2024 el hotel obtuvo una ganancia superior a $656 millones, en 2025 cerró con un resultado positivo de apenas $1,72 millones: dos por mil de lo ganado el año anterior.
¿Cómo logró ese magro resultado? Gracias a las inversiones financieras. El hotel terminó el año con $845 millones en fondos comunes de inversión y plazos fijos, que le rindieron $272 millones. Descontado ese aporte, la actividad turística propiamente dicha cerró con una pérdida operativa cercana a los $270 millones.
Es decir, el principal hotel de la provincia no se sostuvo con su actividad, sino con la renta financiera. Y mientras tanto, el sector privado reclamaba las líneas de financiamiento a tasa cero que la Legislatura no llegó a discutir.
Menos reservas y estadías más cortas
El problema no es solo la ocupación. El informe del PJ también detecta un cambio en el comportamiento de los turistas: estadías más cortas, reservas a último momento y mayor dependencia de promociones. Además, la actividad se concentra en festivales, eventos deportivos y fines de semana puntuales, lo que impide sostener niveles de ocupación durante períodos largos.
El documento reconoce que la situación económica nacional afecta el consumo turístico, pero cuestiona que esa explicación se use como respuesta suficiente mientras empresarios y trabajadores reclaman herramientas provinciales para atravesar la caída.
Con ocupación en picada y establecimientos que muestran un fuerte deterioro, el oficialismo usó su mayoría para impedir que la emergencia se discutiera en el recinto. Desde el Frente Justicialista piden que la iniciativa vuelva a tratarse y que se conforme una mesa de trabajo con hoteleros, gastronómicos, comerciantes, trabajadores y municipios. Mientras tanto, el sector encara los próximos meses sin ninguna herramienta provincial de asistencia.
La decisión del oficialismo deja una pregunta sin responder: ¿considera el Gobierno de Poggi que la crisis del turismo puntano no merece una respuesta específica, o simplemente prefiere que la discusión no ocurra en el recinto?