El polémico reclamo de una lectora sobre partos de extranjeras en Argentina: ¿qué pasa con los pasaportes?
Una carta de lectores desata polémica al denunciar el caso de mujeres rusas que vinieron a parir a Argentina y obtuvieron pasaporte para sus hijos. ¿Qué hay detrás de este reclamo?
Una carta de lectores encendió el debate en las redes. La autora, Raquel Saffores, cuestiona con dureza la política migratoria y de salud argentina, poniendo el foco en un caso que la dejó perpleja: mujeres rusas que llegaron al país para dar a luz y obtuvieron el pasaporte argentino para sus bebés.
El texto, publicado recientemente en la sección 'Opinan los lectores' de El Día, no solo apunta a la situación de las parturientas extranjeras, sino que abre un abanico de preguntas incómodas sobre privilegios y generosidad nacional.
¿Qué denuncia exactamente?
Saffores relata que estas mujeres, sin identidad verificada y sin compañía, fueron atendidas en hospitales públicos con un trato respetuoso, incluso con cartelería en ruso para facilitar la comunicación. La gota que rebalsó el vaso, según su mirada, fue que los recién nacidos recibieron el documento nacional de identidad y pasaporte argentino sin mayores trámites.
La lectora se pregunta: “¿Alguien preguntó qué sucede con esto?”. Y no se detiene ahí. Su crítica se extiende al turismo médico de personas que se atienden gratis en el sistema de salud, al control fronterizo y a los extranjeros que estudian en universidades públicas sin costo y luego regresan a sus países con títulos que no devuelven al país.
Un debate que divide aguas
La carta, con un tono que mezcla ironía y enojo, sostiene que “Argentina históricamente ha sido generosa” y pide “memoria y reconocimiento ante la burrada generalizada que parece haber copado al mundo”.
El tema no es nuevo, pero la forma en que Saffores lo plantea, con ejemplos concretos y preguntas directas, vuelve a poner sobre la mesa una discusión que suele generar reacciones encontradas en la sociedad argentina.
Mientras algunos coinciden con su reclamo y piden mayor control, otros defienden el derecho a la salud y la política de puertas abiertas del país. La carta, en definitiva, refleja una tensión que crece en el debate público.
Más allá de las opiniones, el caso de las mujeres rusas y sus bebés ya es un hecho consumado que interpela a las autoridades y a la ciudadanía.