El Pozo de San Francisco Solano y la Villa Vieja: el plan para convertir a Trancas en un imán turístico
¿Sabías que Trancas esconde un lugar donde la fe y la historia se cruzan? El Pozo de San Francisco Solano y la Villa Vieja podrían convertirse en el próximo gran destino del norte. Conocé los planes oficiales.
Un rincón de Tucumán donde la fe se mezcla con la historia y la naturaleza podría convertirse en uno de los destinos más convocantes del norte argentino. Autoridades provinciales y municipales recorrieron los atractivos de Trancas para impulsar su puesta en valor, con el Pozo de San Francisco Solano como gran protagonista.
El presidente del Ente Tucumán Turismo (ETT), Domingo Amaya, y la vicepresidenta, Inés Frías Silva, encabezaron una jornada de trabajo junto al intendente Antonio Moreno, el legislador Roberto Moreno, equipos técnicos y representantes del organismo. El objetivo: trazar una agenda conjunta que potencie el turismo religioso, histórico y natural de la zona.
¿Qué atractivos se recorrieron?
La comitiva visitó el Camping El Boyero, un espacio recreativo rodeado de naturaleza con servicios para recibir visitantes. También recorrió la histórica Villa Vieja de Trancas, donde se encuentra el Templo del Sagrado Corazón, declarado Monumento Histórico Nacional.
Pero el punto más esperado fue el Pozo de San Francisco Solano, a pocos kilómetros del centro. Según la tradición, el santo hizo brotar agua al golpear la tierra con su bastón durante una intensa sequía. Desde entonces, el lugar es destino de peregrinación para quienes buscan agradecer, pedir o renovar su fe.
Un milagro que traspasa fronteras
En los últimos tiempos, la historia del pozo ganó repercusión en medios nacionales, lo que abre una ventana de oportunidad para el turismo religioso de la provincia. “Trancas tiene un gran potencial de desarrollo y crecimiento a través de la actividad del turismo. Y qué mejor hoy que estamos en este lugar santo, un lugar de oración, donde la gente viene a través de San Francisco Solano a llegar a Dios”, destacó Amaya.
La Villa Vieja, por su parte, guarda tesoros históricos: el Templo del Sagrado Corazón fue testigo del fusilamiento de Bernabé Aráoz, primer gobernador de Tucumán, y del bautismo de la célebre escultora Lola Mora.
Un destino con sello productivo
Trancas no solo apuesta a la fe y la historia. La localidad integra una de las principales cuencas lácteas del norte argentino, con una tradición en quesos, quesillos y productos regionales que podrían sumarse a la experiencia turística.
“Trancas tiene la posibilidad de poner en valor no solo su historia, sino de darle una nueva oportunidad a su gente”, afirmó Frías Silva. En tanto, el legislador Moreno resaltó: “Al unirnos a la fe nos une una esperanza, y una esperanza hacia un futuro mejor”.
La recorrida dejó en claro que hay un camino por delante. “Pudimos contemplar el entusiasmo que tiene toda la gente. Creo que de eso se trata: comprometerse, trabajar y empezar a avanzar”, concluyó Amaya.
