El pozo que abastece a 20 familias y una escuela rural ahora funciona con energía solar
Una falla eléctrica casi deja sin agua a Bajo de Véliz. La solución incluyó un panel solar de nueva generación que promete autonomía total. ¿Cómo funciona el nuevo sistema?
En pleno paraje de Bajo de Véliz, una falla eléctrica amenazaba con dejar sin agua a la comunidad. Pero la respuesta llegó con tecnología de punta: San Luis Agua reemplazó la bomba y sumó un panel solar de última generación que garantiza el suministro de manera autónoma.
La intervención, concretada en los últimos días, beneficia directamente a unas 20 familias rurales y a la Escuela N° 409 “Granadero Marcelino Rodríguez”, que dependen de esta perforación pública para acceder al agua potable.
¿Qué falló en el sistema?
Todo comenzó cuando los técnicos del organismo provincial detectaron una falla eléctrica en el sistema de bombeo. Fue entonces cuando decidieron no solo reparar, sino modernizar por completo la instalación.
La vieja bomba sumergible fue reemplazada por un equipo con tecnología de bombeo inteligente, que ahora se alimenta íntegramente con energía solar. Pero eso no fue todo: los tres paneles solares existentes, que mostraban un deterioro notable por el paso del tiempo y el impacto del granizo, también fueron retirados.
Un panel solar de nueva generación
En su lugar, se instaló un único panel solar de nueva generación, de mayor potencia y eficiencia, capaz de aportar la energía necesaria para el funcionamiento de la perforación.
Según informaron desde San Luis Agua, el nuevo sistema tiene capacidad para erogar 1.500 litros de agua cruda por hora, y permite que la bomba opere de manera autónoma mientras se mantenga activo el suministro de energía fotovoltaica.
La perforación cumple un rol social clave en Bajo de Véliz, no solo por las familias que abastece, sino también por la escuela del lugar, que depende de este recurso para sus actividades diarias.
Con esta intervención, el organismo provincial busca garantizar un funcionamiento más eficiente y autónomo del sistema, y sostener la provisión de agua para los pobladores del paraje, que durante años dependieron de un sistema que ya mostraba signos de agotamiento.