El pozo que la lluvia tapó en la Ruta 7 y que nadie señalizó
El pozo lleva días en la Ruta 7, entre el último semáforo y la comisaría del Parque Industrial. Con la lluvia, el agua lo tapó y ya no se ve. ¿Alguien va a señalizarlo antes de que sea tarde?
Un hundimiento sobre la calzada de la Ruta 7, en el tramo que une Centenario con Neuquén a la altura del Parque Industrial, quedó cubierto por el agua de las últimas lluvias y se transformó en una trampa difícil de ver para los automovilistas. El pozo lleva varios días en la mano que va hacia la capital neuquina, entre el último semáforo y la comisaría del Parque Industrial, y la acumulación de agua impide calcular su profundidad.
La situación se vuelve más riesgosa justo cuando los vehículos retoman la marcha después de detenerse en el semáforo y avanzan por ese sector. Una maniobra brusca para esquivar el hundimiento puede derivar en un choque, sobre todo si hay otros autos cerca o si la lluvia reduce la visibilidad.
Las imágenes registradas por el fotógrafo de LM Neuquén muestran el agua estancada sobre el pozo y permiten dimensionar el problema en una jornada de circulación complicada. Lo que a simple vista parece un charco más sobre el asfalto esconde un desnivel que los conductores no siempre alcanzan a distinguir a tiempo.
Una vía clave que vuelve a quedar en la mira
La Ruta 7 concentra a diario el movimiento de trabajadores, vecinos y vehículos que se desplazan entre Centenario y Neuquén. Por eso, cualquier desperfecto sobre la cinta asfáltica en un sector de circulación intensa enciende las alarmas y vuelve a poner el foco en el estado de la calzada.
Mientras el pozo siga en esas condiciones, quienes transiten hacia Neuquén deberán reducir la velocidad y evitar maniobras repentinas al aproximarse. La presencia de agua puede ocultar tanto la profundidad como los bordes del hundimiento, lo que dificulta evaluar cómo atravesarlo de manera segura.
La reparación del tramo y la señalización preventiva aparecen como las medidas urgentes para advertir a los conductores sobre el peligro, especialmente durante los días de lluvia, cuando los pozos quedan disimulados bajo el agua.