El pozo que nadie se anima a tapar: conductores en alerta en Camino Centenario
Un pozo en el cruce ferroviario obliga a maniobras de riesgo. ¿Quién debe taparlo? La basura acumulada complica aún más la escena.
Un profundo hundimiento en el asfalto mantiene en vilo a los automovilistas que transitan a diario por Camino Centenario, a la altura de 509 y 510. La rotura, ubicada en el cruce ferroviario, obliga a maniobras peligrosas y enciende las alarmas entre los vecinos.
“La rotura está en el cruce ferroviario y obliga a frenar y esquivarla, aumentando el riesgo de accidentes”, señaló una conductora que frecuenta la zona. El pozo, de considerable profundidad, se convirtió en una trampa para quienes circulan a velocidad habitual, sobre todo en horas de poca luz o con lluvia.
¿Qué pasa con la limpieza?
El problema no es solo el bache. En inmediaciones de 56 bis y 157, los vecinos denuncian que hace más de un mes que se acumula basura. Cansados de esperar una solución, aseguran que desde Espacios Verdes les informaron que, por superar un metro cuadrado, la limpieza corresponde a la Delegación municipal.
La respuesta oficial no hizo más que aumentar la confusión y el malestar. Mientras tanto, los residuos siguen amontonándose, sumando un foco de contaminación y un riesgo sanitario para la comunidad.
El reclamo que crece
Los damnificados piden una intervención urgente, tanto para reparar el pozo como para coordinar la recolección de residuos. La falta de respuestas concretas los lleva a visibilizar el problema en redes sociales y medios locales, con la esperanza de que las autoridades tomen cartas en el asunto.
La situación, que combina peligro vial y deterioro urbano, refleja un problema más amplio de mantenimiento en la región. Los vecinos exigen que se definan responsabilidades y se actúe con celeridad antes de que ocurra una desgracia.