El premio internacional que un rosarino acaba de ganar, pero él ya avisó: "Esto hubiese sido imposible sin..."
Alejandro Vila lleva tres décadas investigando la resistencia a los antibióticos y acaba de recibir un premio internacional que muy pocos latinoamericanos obtuvieron. Pero cuando le preguntaron por el reconocimiento, él eligió hablar de otra cosa: lo que, según advirtió, hoy está en riesgo.
El doctor Alejandro Vila, investigador superior del Conicet, profesor titular de la UNR y director del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR), fue distinguido con el Premio Moselio Schaechter 2026, que otorga la Sociedad Americana de Microbiología (ASM). El galardón reconoce a quienes demostraron a lo largo de su carrera "un liderazgo excepcional y un compromiso sostenido con el avance de la microbiología global".
El anuncio se conoció este martes 15 de septiembre. Vila dijo a La Capital sentirse honrado y puso el foco en el trabajo colectivo: "Muchas veces los premios son individuales cuando la ciencia es una construcción colectiva", afirmó, y agregó: "Esto hubiese sido imposible sin el equipo con el que trabajamos durante treinta años".
Una carrera que volvió al país
Vila decidió regresar a la Argentina hace décadas, cuando ya tenía una carrera internacional consolidada. Sus investigaciones en microbiología se centraron en uno de los desafíos de salud global más urgentes: la resistencia a los antibióticos. Junto a su equipo fue pionero en biología estructural en el país, con la introducción de la Resonancia Magnética Nuclear (RMN).
Sus estudios permitieron desentrañar los mecanismos moleculares de las metalo-β-lactamasas, las enzimas responsables de la resistencia bacteriana. Ese conocimiento derivó en patentes y servicios tecnológicos de alto valor para el sector productivo, y sentó las bases de la innovación biotecnológica actual. Vila es además miembro de la Academia Nacional de Ciencias.
El financiamiento, en la mira
Consultado por este diario, el científico vinculó el premio con las políticas de largo plazo: "En verdad, este premio pone en relieve el impacto de las políticas a largo plazo", expresó, y apuntó a quienes toman decisiones en ese sentido. Pero fue más allá: "Lamentablemente esas políticas a largo plazo son las que ahora se ven amenazadas con la falta de proyecto y financiamiento en ciencia y técnica del gobierno nacional".
"Ha desaparecido el financiamiento (indispensable) de proyectos al paralizar la Agencia de Ciencia y Técnica que es el combustible de los proyectos", señaló. En contraste, destacó el respaldo provincial: "Es importante en este contexto decir que tenemos financiamiento de la Agencia provincial santafesina que se ha mantenido con los distintos gobiernos, algo que no pasa a nivel nacional".
Formador de jóvenes talentos
Con publicaciones en más de 180 revistas internacionales, Vila dirigió solo en Rosario a más de 50 jóvenes, entre estudiantes, licenciados, doctorandos, posdoctorandos e investigadores. A ellos dedicó el reconocimiento: "Insisto en que el reconocimiento a mi labor es en realidad el reflejo de décadas de trabajo de un equipo humano excepcional de investigadores, becarios y personal de apoyo en el IBR. Demuestra que, desde Argentina, tenemos la capacidad de hacer ciencia de frontera y aportar soluciones a problemas globales".
La Sociedad Americana de Microbiología, fundada en 1899, es una de las organizaciones científicas más grandes del mundo, con más de 38.000 miembros. El premio lleva el nombre de un expresidente de la institución y valora la capacidad de construir ciencia desde regiones en desarrollo.
Vila es uno de los pocos científicos latinoamericanos en recibir esta distinción, junto a Gustavo Goldman (Brasil, 2021) y Nancy Saravia (Colombia, 2013). Para el IBR no es la primera vez: en 2015 el mismo galardón recayó en el doctor Diego de Mendoza.