El presidente de Uruguay viajó a Buenos Aires pero evitó el encuentro con Javier Milei
Yamandú Orsi viajó a Buenos Aires para un homenaje a 50 años del asesinato de cuatro exiliados uruguayos, pero no se reunió con Javier Milei.
El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, llegó este jueves a Buenos Aires para participar de un acto a 50 años del asesinato de cuatro exiliados uruguayos durante la última dictadura argentina, pero no mantuvo una reunión con el mandatario Javier Milei.
La ceremonia se realizó en la sede de la Legislatura porteña, donde se rindió homenaje a los exlegisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz y los tupamaros Rosario Barredo y William Whitelaw, secuestrados y asesinados hace medio siglo en Argentina.
Orsi, miembro del Frente Amplio y presidente de Uruguay desde el 1 de marzo de 2025, acudió al acto acompañado por su vicepresidenta, Carolina Cosse, y el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz.
En el acto también estuvieron presentes familiares de las víctimas, el expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000), y el Premio Nobel de la Paz 1980, el argentino Adolfo Pérez Esquivel.
¿Qué pasó con el encuentro con Milei?
Aunque la presencia del mandatario uruguayo en Argentina generó expectativa política, no hubo reunión oficial con Milei ni actividades compartidas con autoridades de la Casa Rosada.
Los asesinatos que marcaron la historia
Los asesinatos de Michelini, Gutiérrez Ruiz, Barredo y Whitelaw ocurrieron en el marco del Plan Cóndor, la coordinación represiva entre las dictaduras del Cono Sur. Los cuatro estaban exiliados en Buenos Aires cuando fueron secuestrados.
“Estamos conmemorando un terrible asesinato que ha marcado la historia de Argentina y Uruguay”, señaló el presidente de la Legislatura porteña, Leandro Santoro, impulsor del homenaje, que incluyó la colocación de una placa conmemorativa en la embajada uruguaya en Argentina.
El periodista y exsenador Zelmar Michelini, uno de los fundadores del Frente Amplio, fue secuestrado el 18 de mayo de 1976 en el hotel Liberty, sobre la avenida Corrientes. Ese mismo día también fue capturado el exdiputado Héctor Gutiérrez Ruiz, dirigente del Partido Nacional, en la vivienda donde residía en Buenos Aires.
Días antes, el 13 de mayo, habían sido secuestrados Rosario Barredo y su pareja, William Whitelaw, ambos integrantes del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. Los cuatro permanecieron cautivos en un centro clandestino de detención en el barrio porteño de Floresta.
Sus cuerpos fueron hallados dentro de un automóvil el 21 de mayo de 1976, en un crimen que se convirtió en uno de los episodios más emblemáticos de la coordinación represiva entre las dictaduras de Argentina y Uruguay.
El embajador uruguayo en Argentina, Diego Cánepa, recordó que aquellos asesinatos tuvieron un “impacto enorme” en Uruguay, especialmente porque Michelini y Gutiérrez Ruiz “representaban quizás la síntesis de lo mejor de la tradición política uruguaya”.
“Siempre hubo exilios cruzados en Montevideo y Buenos Aires, pero a los protagonistas no se los iba a buscar del otro lado. (…) Lo que nunca supieron estos cuatro orientales es que, para los uruguayos, la señal de la barbarie desatada fue su muerte, que significó la ruptura absoluta de todos los códigos, incluso en la persecución y el terrorismo de Estado”, afirmó Cánepa.