El presidente del Boxing Club que lleva 30 años en el club: “Es mi casa”
¿Qué lleva a un hombre a pasar 30 años en el mismo club? Leonardo Mata, presidente del Boxing Club de Río Gallegos, lo explica con una frase que define su vida.
Leonardo Mata llegó al Atlético Boxing Club de Río Gallegos con apenas 20 años. Tres décadas después, es el presidente de la institución y asegura que el club es su segunda casa, donde pasó más de la mitad de su vida.
Su historia comenzó en la Escuela de Fútbol, como profesor y director. Desde ahí escaló posiciones: coordinador del fútbol infantil, coordinador general y director de Deportes. Cada rol le permitió conocer el club desde adentro.
Luego vino la Comisión Directiva. Como secretario general, acompañó a Roberto “Tito” Velásquez durante varios años y participó en decisiones clave, incluso en plena pandemia de 2020.
En octubre de 2021, la “Lista Albiverde” lo llevó a la presidencia. Lejos de conformarse, impulsó proyectos de infraestructura como la renovación del césped sintético y fortaleció los vínculos con otras instituciones de Río Gallegos.
El sueño del Federal A
Mata tiene un objetivo claro: llevar al Boxing al Torneo Federal A. El club ya es protagonista en el Torneo Regional Federal Amateur y apuesta por entrenadores de trayectoria como Marcelo Zuleta y Javier Guerreiro.
Para él, ascender no es solo una cuestión deportiva. También significa poner a Río Gallegos y a Santa Cruz en el mapa del fútbol nacional.
“Creo que también me toca ser presidente por siempre defender estos colores, nunca cambiarme del color que defiendo, siempre estar en el mismo lugar en las buenas y en las malas”, sostiene.
La fidelidad es el valor que mejor explica su permanencia. “Creo que eso hace a la trayectoria y a la carrera de las personas: mantenerse en un lugar, perdurar en el tiempo y dejar cosas. Y defenderlas”, afirma.
Más tiempo en el club que en su casa
Mata reconoce que su vida transcurrió dentro del club. “Más de la mitad de mi vida adentro del club. Me ha tocado estar más en el club que en mi casa”, confiesa.
“A veces pienso más en mejorar el club que mi casa. Es algo real que me pasa todo el tiempo”, agrega.
A los 30 años de aquel primer día, el desafío sigue siendo el mismo: hacer crecer al Atlético Boxing Club sin perder la esencia que lo llevó a quedarse. El verde y blanco es su bandera, el club su lugar y el sueño federal, una cuenta todavía abierta.