El presidente vecinal de la Chacra 187 lo dijo sin filtro: "La droga se desmadró"
Un referente barrial de Posadas lanzó una advertencia con nombre y apellido. ¿Qué dijo sobre los jóvenes y los robos en los edificios?
La Chacra 187 de Posadas tiene un presidente de comisión vecinal que no se guarda nada. Carlos Rebollo salió a hablar sin vueltas sobre el avance de las drogas en la ciudad y el interior de Misiones, y su diagnóstico es contundente: el problema ya no distingue clases sociales ni barrios.
“La droga se desmadró en Posadas”, lanzó Rebollo, que asegura que el consumo se instaló en todos los rincones de la capital misionera, incluso en sectores que antes parecían ajenos a esta realidad.
“Hoy están todos en la misma”
Rebollo sostuvo que la situación es preocupante, sobre todo entre los jóvenes. “La ciudad y todo el interior está en el flagelo de la droga en los chicos”, afirmó en diálogo con Misiones Cuatro, y marcó un cambio de escenario respecto de años anteriores.
“Antes uno decía la gente pobre. Hoy están todos en la misma”, señaló, y agregó que el consumo también alcanza a personas con recursos económicos. En su experiencia, el problema ya no puede asociarse únicamente a los sectores más vulnerables.
Robos en edificios y respuesta policial
El referente vecinal también se refirió a la inseguridad y mencionó robos registrados en edificios de la zona, incluso en pisos altos, como el tercero. En ese marco, valoró el trabajo conjunto con la Policía: “Vos llamás a la Policía y vienen. Tenemos comunicación y trabajo en conjunto”, explicó.
Sin embargo, reconoció que la falta de móviles complica la respuesta en algunas ocasiones. “Hay veces que no tienen móvil y se complica la situación”, indicó.
“Vivimos en el foco de la tormenta”
Rebollo también se refirió a las críticas que recibe cuando plantea estos temas públicamente. “Vengo de familia de policías y es como que si uno opina y está en contra del Gobierno de Misiones, vivimos en el foco de la tormenta”, expresó.
El presidente de la comisión vecinal remarcó que habla desde la experiencia cotidiana y diferenció su posición de la de quienes observan la realidad desde un escritorio. “Uno dice las cosas porque sabe. Es diferente a estar encerrado tomando café en la oficina”, afirmó.
Para cerrar, insistió en su diagnóstico: “La droga está en todos los barrios de Posadas”.