El presupuesto 2027 de Neuquén se arma región por región: qué obras y prioridades se juegan
El gobierno neuquino dejó de presentar el presupuesto 2027 en un solo acto y ahora lo negocia región por región. En Chos Malal ya mostró 147 obras para el Alto Neuquén, pero la letra chica de cómo se repartirán los fondos sigue abierta.
El gobierno de Neuquén cambió la forma de presentar el proyecto de presupuesto 2027 que enviará a la Legislatura: en lugar de una única puesta en escena en la capital, lo discute en cada una de las regiones. El gobernador Rolando Figueroa ya hizo la primera parada en Chos Malal, donde presentó las 147 obras —entre nuevas y a terminar— previstas para el Alto Neuquén.
En ese encuentro, el secretario del Interior, Gustavo Coatz, subrayó la decisión de explicar cómo se repartirán los recursos y fijar prioridades cara a cara con los intendentes. La ronda seguirá esta semana con las regiones de la Confluencia (la ciudad capital) y de los Lagos del Sur (San Martín de los Andes).
Un presupuesto que también define un modelo de provincia
Desde la administración neuquina sostienen que el presupuesto no es solo una previsión de ingresos y gastos: también expresa qué modelo de provincia se quiere construir y cómo se distribuyen las inversiones entre las localidades.
La nueva modalidad instala una instancia de diálogo directo entre el Ejecutivo provincial y las autoridades municipales antes de elevar el proyecto a la Legislatura. “El objetivo es presentar las inversiones proyectadas en cada territorio, escuchar las demandas de los gobiernos locales y revisar las prioridades de la planificación provincial”, explicaron desde el gobierno.
La comparación con la economía familiar
Coatz puso el foco en la planificación: “Una provincia para funcionar necesita definir el año previo cuánto dinero va a haber, cuánto se calcula y qué se va a hacer con ese dinero”, afirmó. Y remató: “Eso es el presupuesto”.
Para bajar el concepto a la vida cotidiana, el funcionario apeló a una comparación con la economía de una casa: así como un hogar calcula sus ingresos para decidir, el Estado debe anticipar sus recursos y establecer prioridades.