El Presupuesto 2027 deja al ambiente casi sin plata: el dato que preocupa a los que ya vivieron los incendios
Cada 100 pesos del Presupuesto 2027, menos de 24 centavos irán al área ambiental. La caída ya lleva cuatro años seguidos y hay un dato que enciende las alarmas de cara a la próxima temporada de incendios.
El proyecto de Presupuesto 2027 que ya empezó a circular en el Congreso vuelve a golpear al área ambiental: los fondos para la Subsecretaría de Ambiente caerán por cuarto año consecutivo y serán un 84,3% más bajos que en 2023, según un monitoreo que la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (Farn) realiza desde 2016.
El dato, que se desprende del relevamiento anual de la ONG, confirma una tendencia que no se detiene: respecto del presupuesto 2026, la caída será del 10,84%. En concreto, la propuesta oficial contempla destinar menos de 24 centavos por cada 100 pesos del presupuesto nacional al área ambiental.
El recorte no es el único. La comparación con 2023 arroja otras bajas significativas: el presupuesto para el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo será un 91,5% menor, y el Fondo Nacional de Bosques Nativos tiene asignadas partidas 25 veces menores a las que establece la ley 26.331, conocida como Ley de Bosques. Con ese financiamiento, apenas se podrán sostener 23 planes de manejo sostenible en todo el país.
Hay un punto que parece positivo: el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) muestra un aumento real del 60,1% respecto de este año. Sin embargo, el incremento queda opacado porque acumula una caída del 55,8% en comparación con 2023.
La “nueva normalidad” que describe Farn
El coordinador de Investigación de Farn, Ariel Slipak, explicó que las partidas ambientales se vienen recortando drásticamente desde 2023 y que las eventuales mejorías responden a una “nueva normalidad”: las bajas fueron tales en los últimos tres años que los techos quedaron tan bajos que los incrementos resultan insignificantes.
Slipak, economista y docente de la Universidad de Buenos Aires, graficó la evolución: en 2023, los fondos para la cartera ambiental representaban el 0,12% del presupuesto total. Al año siguiente, esa participación se desplomó al 0,034%. Luego siguió bajando: 0,0332% en 2025, 0,0331% este año y, según el proyecto, 0,026% en 2027.
“En esta nueva normalidad no es que estemos mejor. De 2023 a 2024 hubo una contracción drástica, entre 2024 y 2025 se fueron desarmando programas y herramientas, y, finalmente, entre 2026 y 2027 se termina de consolidar un presupuesto estructuralmente bajo”, dijo Slipak a TN.
La comparación con 2023 se explica porque, tanto en 2024 como en 2025, el país funcionó con partidas prorrogadas de ese año. Para el economista, eso derivó en un “desfinanciamiento del ambiente de manera estructural”. “En Argentina, el espíritu de prorrogar el presupuesto es que no se apague el Estado, pero el problema de la inflación tan alta genera un ajuste estructural”, agregó.
Recién en 2026 el Estado volvió a operar con un presupuesto aprobado por el Congreso, y por eso las referencias son tanto las partidas de 2023 como las sancionadas para este ejercicio.
Incendios: prevención versus reacción
Slipak no solo cuestionó la baja general, sino también la forma en que se ejecutan los fondos. “El año pasado, la mayor parte del presupuesto del Servicio Nacional de Manejo del Fuego se ejecutó entre noviembre y diciembre (período en el que se intensificaron los incendios en la Patagonia). No hay un criterio preventivo”, detalló.
Para 2027, el Gobierno proyecta 3.600 horas de vuelo para prevención y lucha contra incendios, un aumento frente a las 3.100 de 2026. Pero otros ítems se mueven muy poco: se capacitará a 1.950 brigadistas (apenas 50 más que este año), se elaborarán 1.950 informes de alerta temprana (solo 100 más) y se equiparán 14 brigadas, la misma cantidad que en 2026.
“Las metas físicas no muestran mejoras sustanciales. Los aumentos para el Servicio Nacional de Manejo del Fuego vienen después de que haya perdido capacidad de acción”, puntualizó el especialista.
El economista fue más allá y habló de una “destrucción de capacidades” que excede la falta de dinero: “La falta de obras en Parques Nacionales también es generadora de incendios, porque si están descuidados o tienen menos guardaparques, o esos guardaparques tienen menos capacidades o no tienen movilidad para desplazarse y responder, también es un problema”.
“La solución es tener políticas ambientales. No alcanza con que haya plata para Parques Nacionales si no hay una política adecuada de recursos humanos para mantener personal, tampoco alcanza con que haya plata para el Servicio Meteorológico Nacional si no hay una política de cambio climático. La cuestión del dinero es importante, pero sin políticas ambientales serias y participativas, y sin ordenamiento ambiental del territorio, no alcanza”, concluyó.