El Presupuesto 2027 no cierra: la cuenta que el Gobierno evitó mostrar
¿Cuánto tiene que subir la presión impositiva para que el Presupuesto 2027 cierre? El Gobierno dice 0,64 puntos, pero los números reales muestran otra cosa.
El proyecto de Presupuesto 2027 que el Gobierno presentó necesita una suba de al menos cuatro puntos en la presión impositiva nacional para que cierren las metas fiscales que promete. El propio texto oficial reconoce un incremento de apenas 0,64 puntos del PBI, una diferencia que no se explica con la actividad económica proyectada.
Según el documento, la recaudación de impuestos nacionales y los aportes y contribuciones a la seguridad social crecerán 27,9% respecto a lo proyectado para este año. Eso llevaría la presión tributaria de 21,06% del PBI en 2026 a 21,70% en 2027, es decir, 0,64 puntos porcentuales más.
El texto atribuye esa mejora a "la combinación de la evolución de algunas variables en el contexto macroeconómico, que contribuyen al alza de los recursos estimados, con el efecto neto de medidas de política y administración tributaria".
Y agrega: "La suba estimada de la recaudación nominal se explica por los aumentos proyectados de la actividad económica, de los volúmenes del comercio exterior, de la remuneración imponible y los puestos de trabajo, de los precios y del tipo de cambio. En el mismo sentido incidirán los mayores ingresos esperados correspondientes a los regímenes de facilidades de pago".
Las cuentas que no cierran
El problema es que esas proyecciones chocan con los datos reales. La presión impositiva a agosto representaba 19,7% del PBI, cuando el Presupuesto ya está considerando un piso de al menos dos puntos por encima de lo verificado en lo que va del año.
A eso se suma la meta de crecimiento del PBI: el Gobierno fijó 3% para este año, pero el Estimador Mensual de Actividad Económica marcó un acumulado de 1,9% en el primer semestre y el consenso de las consultoras privadas ronda el 2% anual.
Entre el menor crecimiento real y la caída de recaudación vinculada al mercado interno, la diferencia con la proyección oficial es de por lo menos tres puntos. A eso se agrega otro punto por el arrastre que dejará este año frente al 0,64 que el Gobierno dice que subirá.
Seguridad Social e inflación, las otras apuestas fuertes
En aportes y contribuciones a la Seguridad Social, el Presupuesto estima un crecimiento de 19,7% frente a este año. Para lograrlo sobreestima la recomposición salarial y la generación de trabajo formal, necesarias para compensar la fuerte caída que provocó la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
El otro supuesto optimista es la inflación. El proyecto necesita que el último cuatrimestre cierre con un incremento promedio de precios de 1,5% y que el año próximo se alcance un 18%, algo difícil de sostener en un contexto recesivo, con atraso cambiario y caída de ingresos de la sociedad.
Con esos números, el Gobierno pretende mostrar un resultado fiscal positivo estimado en 1,3% el primario y 0,2% el financiero. La sobreestimación del crecimiento y de la recaudación es la herramienta con la que el oficialismo busca sostener el equilibrio de las cuentas públicas en el papel.