El primer cierre de mina de San Juan: los desechos del olivo que hacen el trabajo

En San Juan ya se ejecuta el primer cierre de mina de la provincia. Un grupo del INTA encontró la manera de que un desecho de la industria del olivo acelere la recuperación del suelo: lo que tardaría más de un siglo, ahora tiene otro plazo.

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El primer cierre de mina de San Juan: los desechos del olivo que hacen el trabajo
El primer cierre de mina de San Juan: los desechos del olivo que hacen el trabajo

El Grupo de Gestión Ambiental del INTA San Juan lleva adelante un abordaje innovador para recuperar ecosistemas dañados por la actividad humana. La propuesta apunta a un modelo de gestión sostenible basado en la circularidad y el aprovechamiento de residuos, con soluciones concretas para la agricultura, los municipios, las industrias y el sector minero.

El eje del equipo es la fitorremediación y el saneamiento de suelos degradados por desmonte o por actividades extractivas. En esta oportunidad, el proyecto en marcha es el acompañamiento técnico del primer plan de cierre de mina que se ejecuta en San Juan, en la cantera Piedra Blanca, de la empresa Loma Negra.

De residuo a insumo: el rol del olivo

Para restaurar el terreno, el INTA aplica los principios de la economía circular: convierte lo que la agroindustria considera un desecho en un subproducto de alto valor. Los técnicos toman residuos de la industria del olivo, los compostan y los transforman en "biopellets". El resultado es un sustrato inteligente que mejora de manera sustancial las condiciones del suelo en la cantera.

En paralelo, los profesionales estudian la vegetación local para recolectar e implantar especies nativas adaptadas al entorno. Con esas enmiendas y la instalación de sistemas de riego, los procesos naturales de recuperación, que tardarían entre 100 y 120 años, se reducen a un lapso de 10 a 15 años.

Alumnos que producen los plantines

El trabajo trasciende lo técnico y se articula con la comunidad educativa. Del proyecto participan estudiantes de los últimos años de la Escuela Agrotécnica de Zonda y de la EPET N°1 de Albardón.

Los profesionales del INTA los capacitan en gestión ambiental, legislación de cierre minero y acondicionamiento de semillas. Los propios alumnos evalúan el poder germinativo, realizan los tratamientos previos y se ocupan de la producción y el cuidado de los plantines durante meses, hasta que son trasplantados en la cantera.

Ciencia con inserción territorial

Este abordaje integral es posible por la doble capacidad institucional del INTA: grupos de investigación con especialistas de alto nivel científico, doctores y posdoctores enfocados en restauración ecosistémica, y una profunda inserción territorial a través de sus agencias de extensión.

Históricamente ligada al desarrollo agroproductivo, hoy la ciencia y la tecnología del INTA también responden a las nuevas demandas ambientales de la provincia, con soluciones "a medida" para problemáticas complejas.

Quienes quieran conocer más sobre estas iniciativas, buscar asesoramiento o generar líneas de trabajo conjuntas pueden acercarse de lunes a viernes a la Experimental del INTA San Juan y tomar contacto directo con el Grupo de Gestión Ambiental.

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