El primer clásico platense como técnicos: la increíble historia del Cacique y el Pata
¿Sabías que Medina ya enfrentó a Gimnasia siete veces como DT? Y Pereyra, nueve como jugador. ¿Qué pasará este sábado?
Este sábado, desde las 16:45 en el estadio Uno, Alexander Medina y Ariel Pereyra vivirán su primer clásico platense como directores técnicos. Pero aunque sea su bautismo de fuego, ambos tienen una larga historia con Gimnasia y Estudiantes, aunque desde veredas muy distintas.
¿Cómo le fue al Cacique contra el Lobo?
Medina ya sabe lo que es enfrentar a la escuadra tripera, pero siempre desde el banco rival. Su primera experiencia fue con Talleres en la Superliga 2019/20, cuando le ganó 2-1 en el Kempes con goles de Esquivel y Alvez. Luego, en 2020, empató 2-2 en el Bosque por la Copa Diego Maradona, con un gol agónico de Soñora.
En 2021, la historia se volvió oscura para el uruguayo: perdió 3-0 en el Bosque por la Copa de la Liga y, ese mismo año, sufrió una goleada histórica por 5-2 en la Liga Profesional, con dos goles de penal de Licht y Alemán. El único consuelo fue un 1-1 con Vélez en 2022 y un 3-1 en 2023, con doblete de Walter Bou.
Su último duelo fue en 2024, cuando con Talleres consiguió un agónico 1-0 en 60 y 118 para seguir peleando el campeonato. En total, el Cacique tiene tres victorias, dos empates y dos derrotas ante el Lobo.
El Pata, un especialista desde el campo
Pereyra, en cambio, será su primera vez como DT contra el Pincha, pero como futbolista vivió nueve clásicos. Su historial comenzó en 1996 con un empate 1-1 y siguió con varios 0-0 y 2-2. Su primera alegría llegó en el Clausura 1998 con un 3-0, pero su bautismo goleador fue en 2000, cuando convirtió en el 3-2 en el Bosque.
Su último clásico como jugador fue en 2001, con derrota 2-1 y un gol suyo. En total, ganó dos, empató cinco y perdió dos.
Ahora, con necesidades distintas, ambos buscarán escribir una nueva página en la historia del clásico. Gimnasia no gana en suelo pincharrata desde 2003, cuando se impuso 4-2, y Pereyra quiere cortar esa racha.