El primer Milagro sin él: el gesto que conmovió a Salta
Rafaela Gaspar llegó al Milagro con una canasta y la foto de su esposo fallecido. Lo que dijo frente a la Virgen dejó a todos sin palabras.
Rafaela Gaspar llegó a la Catedral con una canasta en una mano y, en la otra, la foto de su esposo. Hace ocho meses que Don Severo Báez no está físicamente, pero este septiembre ella igual lo trajo al Milagro.
En plena cobertura del Milagro 2026, mientras los biciperegrinos seguían llegando a Salta, una mujer con la mirada cansada y una imagen entre los brazos se abrió paso entre la multitud. Era Rafaela, esposa de uno de los referentes más queridos de las tradiciones salteñas: Don Severo Báez, fallecido el 15 de enero pasado.
No vino sola. Pedaleó junto a los biciperegrinos de Animaná, el mismo grupo con el que también viajaron sus nietos. Y aunque el camino no fue fácil, ella lo resumió con una frase que dejó a más de uno sin palabras: "Vine con los bicicleteros de Animaná que ni les importa la lluvia, la nieve, el viento. Cuando uno tiene fe no hay impedimentos".
El primer Milagro sin Severo
Entre sus brazos llevaba algo más que una canasta: una imagen con el rostro de su compañero de vida. La trajo para tenerlo cerca, para dedicarle una oración a los Santos Patronos en su memoria. "Es el primer Milagro sin Severo, pero él nos está mirando desde el cielo", contó con la voz quebrada.
Rafaela no ocultó su emoción. Dijo que ama el Milagro, las oraciones, la fe de los niños. Pidió por cada hogar y por el mundo entero. Y recordó que en otros años Severo la acompañaba incluso cuando necesitaba movilizarse en silla de ruedas. "Pero la vida continúa", agregó, con una entereza que contrasta con el dolor.
Después miró hacia los más jóvenes de la familia y sonrió: "Mis nietos bicicleteando de Animaná". La escena tuvo una carga especial. Durante otros Milagros, Severo había estado presente a pesar de sus problemas de movilidad. Esta vez, Rafaela volvió sin él físicamente, pero llevando su rostro entre las manos y manteniendo viva una tradición que compartieron durante años.
Una historia que se repite entre los peregrinos
La de Rafaela no es la única historia que emociona en este Milagro 2026. Los biciperegrinos siguen llegando desde distintos puntos de la provincia y del país, muchos con testimonios de esfuerzo y devoción. La fe, dicen, puede más que cualquier obstáculo.
Que Pasa Salta acompaña toda la cobertura del Milagro con transmisión en vivo por YouTube y testimonios como el de Rafaela, que demuestran que la tradición sigue viva, incluso en ausencia.