El primer set de fractura eléctrica del país ya opera en Vaca Muerta
YPF sumó una tecnología que promete cambiar la forma de trabajar en Vaca Muerta. El sistema, que ya está en la formación, es el primero de su tipo en el país. Lo que permite hacer, en detalle.
YPF puso en marcha el primer set de fractura eléctrica de Argentina para sus operaciones no convencionales en Vaca Muerta. Se trata de una tecnología desarrollada por Halliburton bajo la marca Zeus, que promete mayor eficiencia y confiabilidad en las tareas de shale.
El nuevo equipamiento llega en un momento de fuerte crecimiento de la actividad en la formación neuquina, donde la perforación y la fractura exigen cada vez más precisión y capacidad de trabajo a gran escala. La petrolera estatal busca así acelerar su plan de expansión y mejorar la competitividad del shale argentino.
Cómo funciona el sistema eléctrico
A diferencia de los equipos tradicionales de fractura hidráulica, esta solución funciona con un esquema eléctrico que permite un control más fino sobre los parámetros de cada operación. Según explicaron desde la compañía, esto se traduce en operaciones más estables y con mayor capacidad de respuesta ante imprevistos en el campo.
El set incluye unidades de bombeo capaces de entregar de manera sostenida hasta 5.000 caballos de fuerza, junto con sistemas de control de precisión que permiten realizar ajustes inmediatos durante una fractura.
Menos mantenimiento y más confiabilidad
Uno de los puntos más destacados es la reducción de componentes mecánicos convencionales. Al adoptar una configuración eléctrica, el sistema disminuye el desgaste de ciertas piezas y, en consecuencia, mejora la confiabilidad de los equipos. Esto también recorta parte de las tareas de mantenimiento que demandan las unidades tradicionales.
La incorporación de esta tecnología se enmarca en la estrategia 4x4 de YPF, un plan orientado a acelerar el desarrollo de los recursos no convencionales. La idea es combinar una mayor producción con una mejora en la eficiencia operativa, reduciendo tiempos y costos y, al mismo tiempo, elevando los estándares de desempeño ambiental.
Con este paso, YPF y Halliburton refuerzan su apuesta por Vaca Muerta, en un contexto en el que la demanda de equipos de alta precisión y gran escala no para de crecer.