El primer socio que hizo posible el sueño de los veteranos: la historia detrás de Asamvet
130 equipos y una sede propia en camino: el homenaje al primer socio que impulsó Asamvet desde un café del centro, en 1990.
Asamvet, la Asociación Amateur de Veteranos de Fútbol de Salta, está a punto de inaugurar su sede en el barrio Miguel Ernesto Aráoz. Pero antes de la gran fiesta, la dirigencia actual decidió mirar hacia atrás y homenajear a quien fue el puntapié inicial de esta historia: Adolfo Resina, exjugador y dirigente liguista.
La institución, que hoy reúne a 130 equipos salteños, nació de una charla en un café del centro. Fue en marzo de 1990, cuando Resina se juntó con un grupo de exjugadores que buscaban un espacio para seguir jugando al fútbol, aunque los años ya no acompañaran. En esa primera reunión, realizada en el excafé "La Calesita" de calle Mitre, se decidió crear algo nuevo: una asociación que contuviera a los amantes del deporte más popular del mundo que ya estaban "pasados de edad".
Resina no fue un simple asistente: se convirtió en el primer socio de la entidad y, según recuerdan los dirigentes actuales, nunca "anduvo con vueltas" para que el proyecto avanzara. Su empuje fue clave, pero no estuvo solo. En aquellos comienzos también participaron otras figuras históricas del fútbol local, como Martín López (Central Norte), Romano (Atlético Salta), Juan Vázquez (Juventud) y representantes de clubes como Pellegrini, Unión, Argentinos del Norte y Universidad Católica, entre otros.
Un sueño que creció con los años
Lo que empezó como una reunión de un puñado de entusiastas en un café del microcentro salteño se transformó con el tiempo en una de las asociaciones deportivas más convocantes de la provincia. Hoy, Asamvet agrupa a 130 equipos y se prepara para dar un paso fundamental: la inauguración de su sede propia, prevista para el próximo 12 de noviembre en el barrio Miguel Aráoz, en la zona sur de la ciudad.
La nueva sede es el resultado de un largo camino que comenzó a principios de los 90 y que hoy enorgullece a centenares de deportistas. Para la dirigencia actual, el reconocimiento a Resina no es un gesto menor: es la forma de recordar que cada institución grande tiene detrás a personas que, en silencio, empujaron desde el primer día.