El primer spam de la historia se envió hace casi 50 años y el responsable hoy se define como ‘padre del e-marketing’
El primer spam se envió el 3 de mayo de 1978 por Gary Thuerk a 393 usuarios. Hoy, el 46% de los correos diarios son spam. El término proviene de un embutido enlatado de 1937.
El spam está a punto de cumplir 50 años y, lejos de desaparecer, sigue vigente: el 46% de los 350.000 millones de correos que se envían a diario son chatarra. Aunque las herramientas de detección avanzan, el correo basura se resiste a morir.
Las estadísticas son contundentes: el 96,8% de las personas recibió al menos una vez un mensaje spam, que no solo llega por email sino también por llamadas telefónicas o cartas de papel. Además, los diez países que más envían spam generan unas 2.200 toneladas de CO2 por día, equivalentes a 8.5 millones de kilómetros recorridos por un auto naftero.
¿Quién envió el primer spam?
El primer correo chatarra de la historia se mandó el 3 de mayo de 1978. El responsable fue Gary Thuerk, entonces jefe de marketing de Digital Equipment Corporation. Envió un mensaje no solicitado a 393 usuarios de ARPANET, la red precursora de Internet, para invitarlos a un evento en California donde se presentó una pequeña computadora.
Thuerk no oculta su rol: en LinkedIn se describe como “Conferencista y consultor. Padre del e-marketing”. Su mérito fue inaugurar los envíos masivos, ya que antes los correos se mandaban uno por uno. El problema fue que las direcciones de email quedaron expuestas.
¿De dónde viene el término ‘spam’?
La palabra “spam” es un acrónimo de “spiced ham” (jamón con especias). La empresa Hormel Food Corporation la usó en 1937 para vender embutidos condimentados que no tuvieron buena acogida. Para compensar, enviaron las latas a soldados estadounidenses, asociando el término a algo desagradable pero inevitable.
Fue el programa cómico Monty Python Flying Circus el que vinculó “spam” a comunicaciones no solicitadas. En los años 90, en un foro online, se usó por primera vez para referirse a los correos basura.
A pesar de los filtros y avances, el spam sigue siendo una molestia global. Casi la mitad de los emails diarios son chatarra y no se ha encontrado un modo efectivo de detenerlos por completo.