El primer viñedo de Chubut: cómo es la producción que desafía el clima en El Hoyo
El primer viñedo de Chubut tiene un método propio para enfrentar las heladas y un varietal que es su orgullo. ¿Cuál es?
Patagonian Wines, el primer viñedo de Chubut, se prepara para una nueva edición de Tierra, Mar y Vinos. Su enóloga, Elsa Guevara, adelantó que habrá sorpresas y contó los secretos de una producción que nació hace más de dos décadas en El Hoyo.
El proyecto comenzó en 1998 y en el año 2000 se plantó el primer viñedo de la provincia, justo en el frente de lo que hoy es la bodega. La producción arrancó recién en 2006, con un tinto Merlot como primera etiqueta.
La finca está ubicada a unos cuatro kilómetros de la Ruta Nacional 40, cerca del camino que lleva al laberinto de El Hoyo. Según Guevara, el terreno fue clave para el desarrollo de la uva: "Estamos en una loma con buena pendiente. La pendiente favorece la exposición solar y el drenaje del agua".
Esa ubicación genera microclimas dentro de una misma chacra: hay sectores con distinta exposición al sol, al viento y con diferentes perfiles de suelo. "Eso nos permite trabajar con eso y poder mostrar al consumidor distintos perfiles en una misma chacra", señaló la enóloga.
Una vendimia que se adelantó casi un mes
El cambio climático obligó a reacomodar todo el calendario. Hoy la planta brota a mediados de octubre y la cosecha arranca alrededor del 24 de marzo, con unas dos semanas de trabajo intenso.
"En los últimos 10 años la vendimia se nos adelantó casi un mes", explicó Guevara. Antes se cosechaba en la primera semana de mayo; ahora, entre fines de marzo y comienzos de abril. Ese corrimiento llevó a modificar estrategias y a estar más atentos a cada temporada. "Los viñedos ya no se llevan, se acompañan", resumió.
El manejo se volvió más dinámico y hay que adaptarse a heladas tempranas y tardías, y a las variaciones de temperatura en invierno.
Sin sistemas de heladas, pero con poda estratégica
A diferencia de otros viñedos, Patagonian Wines no usa microaspersión, mantas ni fuentes de calor para protegerse de las heladas. En cambio, el trabajo se concentra en la conducción de las plantas y en el momento de la poda.
La experiencia acumulada permitió retrasar levemente la brotación y así reducir el riesgo de heladas tardías. "Todos los viñedos requieren hoy en día mucha energía y conocer el lugar", destacó Guevara.
Más hectáreas y nuevos varietales
Hoy la bodega tiene 15 hectáreas plantadas. Entre los tintos trabajan con Merlot y Pinot Noir; entre los blancos, con Chardonnay, Riesling y Gewürztraminer. Tras el cambio de propietarios en 2020, sumaron seis hectáreas más y proyectan ampliar con Cabernet Franc y Pinot Gris.
El Merlot, la gran apuesta
De todos los varietales, Guevara elige al Merlot como el emblema de la casa. "Para nosotros nuestro gran orgullo por lo que trabajamos y por lo que vemos que tiene expresión el varietal acá es el Merlot", afirmó.
Además, producen un espumoso rosado de Merlot, posible gracias a las condiciones particulares del viñedo y a las temperaturas de cada ciclo. El Pinot Noir y el Chardonnay también forman parte de la oferta, muy asociados a la vitivinicultura patagónica.
Para esta edición de Tierra, Mar y Vinos, la invitación es clara: "La gran apuesta este año es que se animen a probar los Merlot de Patagonian Wines", expresó la enóloga.